Políticos o medios: ¿quién tiene la responsabilidad de frenar una filtración?

Los miembros de ERC del Govern han abandonado este martes por la mañana la reunión del comité ejecutivo de crisis por el Covid-19, en protesta por las filtraciones a la prensa del plan de reapertura que se está discutiendo. Desde el Parlamento, el vicepresident del Govern con funciones de presidente, Pere Aragonès, ha pedido "que nadie haga caso de filtraciones" y ha añadido: "si hay medios que critican las filtraciones, que no las publiquen tampoco". En este sentido, ha pedido "responsabilidad a todos los medios de comunicación".

Pero, ¿de quién es la responsabilidad de frenar las filtraciones? 

En el Código Deontológico del Col·legi de Periodistes de Catalunya no hay ninguna referencia concreta al periodismo de filtración, pero sí que hay dos criterios generales que los medios tienen que aplicar a su trabajo que están relacionados:

  1. Informar de manera cuidadosa y precisa. El profesional del periodismo está comprometido con la investigación de la verdad y, consecuentemente, tiene la obligación de acercarse a la realidad de los acontecimientos con la máxima fidelidad posible. Los medios tienen que observar siempre una clara distinción entre las informaciones y las opiniones, difundir únicamente informaciones contrastadas con diligencia, y evitar la difusión de conjeturas y rumores como si se tratara de hechos.
  1. Conciliar los derechos individuales con el derecho del público a saber. El periodista tiene que defender el derecho a la información ante cualquier restricción a la transparencia exigida por el interés público, especialmente cuando las fuentes son administraciones y organismos oficiales. Aun así, hay que reconocer a las personas individuales y jurídicas el derecho a no proporcionar información ni responder preguntas. El acoso intimidador y persistente es una práctica reprobable. 

El Libro de Estilo de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals sí que hace una referencia al uso de filtraciones:

"Somos cautelosos con las fuentes interesadas que recurren a nuestros medios para que difundamos una información que presentan como confidencial. Detrás de lo que en argot periodístico se conoce como filtración hay un interés que quizás no se expresa abiertamente. Valoramos el interés informativo de la filtración y solo la difundimos si el interés general es superior al particular de la fuente de donde proviene", dice el capítulo sobre fuentes de información.

Esta directriz se suma a otra que obliga a tener apoyo material suficiente para contrastar toda la información que se publica para evitar difundir rumores: "Los datos que ofrecemos tienen que ser ciertos y comprobables, obtenidos a través de las fuentes adecuadas y con el apoyo del material documental necesario".

Es decir, si un periodista tiene una información contrastada y con apoyo documental y considera que es de interés general, su obligación profesional es publicarla. 

El deber de secreto del gobierno

Los miembros del govern de la Generalitat tienen la obligación de evitar que transciendan sus deliberaciones antes de que se hagan públicas de manera oficial. En este sentido, la Ley de la Presidencia de la Generalitat y del Govern incluye el deber de secreto de sus miembros:

Artículo 30. Deber de secreto

  1. Las deliberaciones del Gobierno, como también las opiniones y los votos que se emiten, tienen carácter secreto. Las personas que asisten a las reuniones del Gobierno tienen que mantener el secreto incluso una vez que hayan cesado en el cargo.
  1. Los miembros del Gobierno no pueden divulgar, mientras no se hagan públicos oficialmente, los documentos que conocen por razón del cargo.

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