Solo los ciudadanos españoles pueden votar en las elecciones generales: cuidado con la desinformación sobre la regularización de migrantes
El Consejo de Ministros ha aprobado la tramitación urgente de un real decreto para regularizar a unas 500.000 personas extranjeras
El Consejo de Ministros ha aprobado la tramitación urgente de un real decreto para regularizar a unas 500.000 personas extranjeras

¿Qué se ha dicho?
Que la regularización de personas migrantes pactada por Gobierno y Podemos les permitirá votar o que provocará un efecto llamada.
¿Qué sabemos?
Que solo los ciudadanos con nacionalidad española pueden votar en las elecciones generales y autonómicas, y que no se ha demostrado que las regularizaciones masivas provoquen un efecto llamada.
El Gobierno de España ha aprobado en el Consejo de Ministros de este martes la tramitación urgente de un real decreto que permita la regularización extraordinaria de personas extranjeras, tras pactarlo con Podemos. Así lo anunció el partido político la tarde del lunes y lo ha confirmado la ministra de Inclusión Elma Saiz en una entrevista a La Hora de RTVE. Se trata de una autorización de residencia con permiso de trabajo que tendrá una vigencia inicial de un año y permitirá la incorporación posterior a las figuras contempladas por el Reglamento de Extranjería, detalla el departamento de prensa del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a Verificat.
La medida tiene su origen en la Iniciativa legislativa popular (ILP), apoyada con más de 600.000 firmas, que el Congreso tomó en consideración en abril de 2024, y que llevaba bloqueada desde entonces. Los requisitos para la regularización aún no constan en el Boletín Oficial del Estado (BOE), pero el equipo de prensa del Ministerio ha asegurado a Verificat que incluiría a todas las personas solicitantes de asilo que hayan presentado la petición antes del 31 de diciembre de 2025, y a aquellos extranjeros que antes de aquella fecha pudieran acreditar un mínimo de cinco meses de residencia en el país, ya fuera con el padrón, informes de citas médicas, o contratos de alquiler, entre otros. También será necesario que los beneficiarios no tengan antecedentes penales ni supongan una amenaza para el orden público.
El Gobierno estima que aproximadamente medio millón de personas se verán beneficiadas, aunque un informe del centro de análisis Funcas cifra en unas 840.000 personas extranjeras en situación irregular en España.
Cada vez que la regularización de personas extranjeras ocupa el espacio mediático aparecen mensajes falsos y engañosos al respecto. Ya sucedió con la toma en consideración de la ILP en abril de 2024, tal y como analizó Maldita.es, o con la reforma de la ley de extranjería de mayo de 2025, según comprobó Verificat. Estas son algunas de las ideas imprecisas que tienden a viralizarse:
La nacionalidad es imprescindible para votar en las elecciones estatales y autonómicas
Ignacio Garriga, presidente del grupo parlamentario Vox, se refirió ayer a la medida como un recurso para «comprar votos». La idea también ha empezado a circular por redes sociales como X (antes Twitter). Sin embargo, una regularización de la situación administrativa no es suficiente para obtener derecho a voto en unas elecciones generales o autonómicas en España. A tal efecto es imprescindible contar con la nacionalidad española, tal y como detallamos en el portal Las mentiras alimentan el odio.
Las personas sin nacionalidad española solo pueden votar en las elecciones municipales. Más concretamente, solo están habilitadas a hacerlo las personas nacionales de otro país de la Unión Europea y aquellas nacionales de países con los que España tiene un acuerdo de reciprocidad, como explica el informe La participación política de las personas extranjeras en la Unión Europea (página 20). Los ciudadanos procedentes de Colombia y Perú, que suponen casi la mitad de los extranjeros en situación irregular en España, según el informe de Funcas, accederían a ese derecho.
Sin evidencia de un “efecto llamada”
Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, se refirió también ayer a la regularización como una forma de “aumentar el efecto llamada”. Pero tampoco existen pruebas de que las regularizaciones masivas provoquen tal efecto, según ilustra la investigación académica.
Un artículo publicado a Revista de Economía Laboral que estudió la última regularización masiva, llevada a cabo por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2005, y la ola migratoria del año siguiente, concluyó que ambas cuestiones no estuvieron relacionadas, tal y como explicamos. En 2006 se produjo un aumento sustancial de llegadas de personas migrantes, pero el ritmo de crecimiento fue similar entre los provenientes de países de la UE y los de países extracomunitarios, aunque la regularización incidió principalmente en personas provenientes de fuera de la UE.
Cristina Fernández, Investigadora Ramón y Cajal por la Universidad de A Coruña, que ha investigado sobre políticas de control de la inmigración, explicaba a Verificat que las oleadas migratorias tienen más relación con la situación del país de origen, aunque el fenómeno migratorio es complejo, y otras variables como la condición de las rutas migratorias o la situación económica del país de destino pueden influir.