Redes sociales: ¿cómo impactan en la salud y el desarrollo de los menores?

¿Qué uso hacen niños, niñas y adolescentes de las redes sociales?

El uso de las redes sociales por parte de menores de edad en España y Catalunya es masivo. A falta de datos oficiales consolidados y comparables, varios estudios impulsados ​​por entidades privadas permiten hacer una radiografía de esta situación. El informe Infancia, adolescencia y bienestar digital de Unicef ​​España encontró que casi el 9% de jóvenes de 10 a 20 años dedica más de cinco horas diarias a las redes sociales a lo largo de la semana. La cifra aumenta hasta el 20% en los fines de semana y también incrementa con la edad. Los datos publicados este mes de junio en Catalunya son ligeramente superiores: un 9,2% entre semana y un 21% los fines de semana.

De acuerdo con el mismo informe, tanto en Catalunya como en el conjunto del Estado, alrededor de un 93% de escolares entre 10 y 20 años tiene una cuenta en al menos unaa  plataforma, y en muchos casos también tienen perfiles en tres o más redes sociales (un 79% en Catalunya y un 75,8% en España). Estos porcentajes aumentan con la edad, pero con considerables ya en preadolescentes. En Catalunya, un 73,7% del alumnado de 5º y 6º de primaria está registrado en alguna red social y el 36,4%, en tres o más, mientras que  en la ESO, el porcentaje de alumnos y alumnas en una o en tres o más plataformas asciende hasta el 97,4% y el 86,2%, respectivamente. Los valores del informe estatal son similares a los catalanes e ilustran una misma tendencia al alza de la presencia en las redes en el paso de primaria a secundaria.

Tanto en Catalunya como en España, Youtube, WhatsApp TikTok e Instagram son las redes sociales más utilizadas, con más de un 60% de jóvenes que las usan.

España es el cuarto país europeo que más visita TikTok, tanto en números absolutos de perfiles activos al mes como en cuanto a números relativos a la población, según el informe de transparencia entre julio y diciembre de 2025 presentado por la propia red social a la Unión Europea. Con una media de 25 millones de usuarios y usuarias mensuales en activo, se sitúa sólo por detrás de Francia, Alemania e Italia en números absolutos. Si miramos en relación a la población, España se coloca por detrás de Chipre, Letonia y Malta, tres países donde las cuentas activas al mes representan a más de la mitad de la población total.

En esta línea, según un estudio de Qustodio, una empresa dedicada a promover el control parental a través de una aplicación de móvil, la red social más popular entre niños, niñas y adolescentes de 4 a 18 años es Instagram, pero donde pasan más tiempo es en TikTok, con casi dos horas de uso diario. Entre 2024 y 2025, este tiempo aumentó media hora cada día. El estudio, que no tiene una metodología transparente ni ha sido revisado por pares, apunta que la segunda aplicación con más minutos es Instagram, seguida de Pinterest, X, BeReal y Reddit.

La gran mayoría de adolescentes utilizan las redes sociales de forma pasiva, para navegar, comunicarse y compartir los contenidos que allí encuentran con otras personas, más que de forma creativa. Así lo apuntan los datos de una encuesta de la OCDE sobre los usos que hacen de los dispositivos digitales los y las estudiantes de 15 años. En España, un 96,5% utiliza sus dispositivos para navegar en las redes sociales, y un 84,3% para comunicarse con otra gente. En cambio, sólo un 60,2% utiliza sus dispositivos para crear o editar su propio contenido.

Las redes son la principal forma de informarse

Los datos del Digital News Report del Reuters Institute de 2025 apuntan que las redes sociales son la principal fuente de noticias para jóvenes de 18 a 24 años, y que las consumen sobre todo en formato audiovisual.

Instagram (30%) y TikTok (22%) son las únicas con una tendencia creciente como plataformas preferidas para el consumo de noticias, y lideran la lista junto a YouTube (23%), que se mantiene estable. Las plataformas que dan mayor peso al texto como X (20%) o WhatsApp (15%) se mantienen constantes, mientras que Facebook (16%) cae.

El informe también señala que sólo un 24% de jóvenes consume las noticias directamente en webs y aplicaciones de los medios de comunicación (hace 10 años, la cifra era del 36%). Una de las consecuencias de este cambio es que muchas personas acceden a las noticias de forma menos intencionada y más circunstancial, señalan.

Para la mayoría, el móvil llega antes de los 12 años

Tener móvil no implica necesariamente acceder a las redes, y a la inversa, pero son dos debates que van de la mano. El móvil es, con diferencia, la puerta de entrada mayoritaria al consumo digital: el 92,8% de las personas se conecta a Internet a través de este dispositivo, según la encuesta “Navegantes en Red” de la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC). En este sentido, los datos sobre la edad de acceso al primer móvil a menudo ayudan a contextualizar cuándo comienza, en la práctica, la exposición a los contenidos de las redes sociales. 

Actualmente, en España, el acceso al primer smartphone se produce antes de los 12 años. Un estudio publicado en 2025 con datos de 31 centros educativos gallegos lo sitúa concretamente en los 11,7 años, justo en el paso de primaria a secundaria, mientras que el informe de Unicef avanza la edad del primer smartphone hasta los 10,8 años (11,02 en el caso de Catalunya). 

En sus últimas recomendaciones, la Asociación Española de Pediatría (AEP) indica que entre los 7 y los 12 años los dispositivos deberían utilizarse siempre bajo supervisión y nunca más de una hora diaria, incluyendo tanto tareas educativas como momentos de ocio. La AEP, de hecho, no habla del acceso al primer móvil con internet (smartphone) hasta la franja de los 13 a los 16 años, y recomienda retrasarlo el máximo tiempo posible. Sin embargo, más de la mitad de niños y niñas de 12 años en España disponen ya de teléfono móvil propio, según el INE.

Ahora bien, los datos muestran que entre 2021 y 2025 se ha retrasado muy ligeramente la edad del primer móvil, y los porcentajes de niños, niñas y adolescentes con móvil a cada edad, especialmente entre los de 10 y 11 años, es algunos puntos inferiores. 

Históricamente, la edad del primer móvil ha sido inferior en chicas que chicos, a excepción del año 2023.

El tiempo frente a las pantallas: más allá de las redes y el móvil

Las redes sociales y los móviles centran la mayor parte de un debate que, en los últimos años, giraba en torno al tiempo que pasan niños, niñas y adolescentes frente a las pantallas: todos aquellos dispositivos electrónicos que permiten el consumo de contenidos audiovisuales, eminentemente digitales. Según el último Eurobarómetro (junio de 2026), adolescentes europeos de entre 13 y 18 años pasan una media de 4,5 horas entre semana y 6,1 horas los fines de semana frente a las pantallas.

De hecho, más de la mitad de adolescentes de 15 años en España pasan más de 30 horas semanales ante estos dispositivos tanto por ocio como por aprender, según el informe de la OCDE sobre la vida infantilen la era digital publicado en marzo de 2025. Son prácticamente las mismas horas ante una pantalla que en la escuela.

Si nos fijamos en el uso que le dan, el 32% pasan más de 20 horas a la semana frente a las pantallas por actividades relacionadas con su aprendizaje, mientras que el 43,6% dedica ese mismo tiempo al ocio.

El móvil y la televisión, los más utilizados

El móvil y la televisión son los dispositivos más utilizados por menores en España, por delante de las videoconsolas, ordenadores de escritorio, portátiles y relojes inteligentes.

En esta línea, un estudio longitudinal de la Fundación Gasol eleva el dato y evidencia que los niños y niñas de 8 a 16 años de España pasaban en 2025 una media de casi 5 horas (4 horas y 53 minutos) al día frente a una pantalla (que puede ser el móvil o la televisión) entre semana, y los fines de semana esta cifra aumentaba hasta las 6 horas y 18 minutos. Este informe permite comprobar que, desde 2022 el consumo de pantalla ha aumentado de media en 100 minutos al día entre semana y 90 minutos durante el fin de semana. 

Gran parte de la investigación se ha centrado en estudiar el tiempo total pasado ante las pantallas y los posibles efectos que esto puede tener, pero los estudios más recientes han dado más peso a aspectos concretos de su uso, tal y como recoge con más detalle el apartado Salud Mental. 

Primeros contactos con las pantallas digitales

Es más complicado encontrar datos sobre las criaturas más pequeñas. Algunas expertas, de hecho, cuestionan que se exponga a niños y niñas a las pantallas para estudiar su efecto, mientras que las autoencuestas sobre el tiempo de uso de los dispositivos son difíciles de llevar a cabo a estas edades.

Sin embargo, un estudio liderado por una enfermera de la atención primaria del Institut Català de la Salut (ICS) concluye que el 68% de los menores de 12 años partícipes de la encuesta tuvieron el primer contacto con pantallas digitales antes de los dos años y que el 61% de las criaturas miran pantallas mientras comen. El estudio se realizó con más de un millar de familias en el municipio de El Prat de Llobregat.

Más móviles en jóvenes de familias con rentas intermedias

Hace una década, los y las adolescentes de familias con menos ingresos eran quienes menos acceso al móvil tenían. Ahora, sin embargo, la tendencia se ha invertido, según datos del INE de 2025. Los niños, niñas y jóvenes de entre 10 y 15 años de familias con más recursos económicos (rentas superiores a los 4.400 euros al mes) que tienen móvil representan el 62%. Por el contrario, en familias de rentas inferiores a los 1.400 euros al mes, el dato asciende al 68%. Sin embargo, los grupos con más móviles corresponden a las rentas intermedias.

A mayor pobreza infantil, mayor uso de pantallas

En España, la primera parte del estudio PASOS (Fundación Gasol), publicada en 2023, dice que hay más uso de pantallas por parte del alumnado de centros educativos situados en una zona censal con más pobreza infantil que en aquellos situados donde hay menos. 

Concretamente, en aquellas zonas con un censo con mayor pobreza infantil, entre semana se pasan 3 horas y 30 minutos frente a la pantalla, una cifra que aumenta a las 5 horas y 2 minutos durante el fin de semana. En cambio, las escuelas en zonas con menor pobreza infantil tienen un consumo de pantallas de 2 horas y 53 minutos entre semana y de 4 horas y 48 minutos durante el fin de semana.

La evidencia apunta a que las familias con un nivel socioeconómico más bajo tienden a pasar más tiempo frente a las pantallas. Una revisión sistemática de 2015 concluyó que los niños de las familias con un nivel socioeconómico más bajo tenían en mayor frecuencia hábitos sedentarios, como comer frente a la televisión o tener una televisión en la habitación. Sin embargo, el mismo estudio deja claro que no existe evidencia para concluir que las familias con menos ingresos son más permisivas con las pantallas. Revisiones más recientes como una de 2023 u otra de 2025 tampoco han encontrado correlación entre factores socioeconómicos y la actitud de los progenitores frente al uso de pantallas.