Todavía no se sabe qué provoca las trombosis relacionadas con la vacuna de AstraZeneca

Todavía no se sabe qué provoca las trombosis relacionadas con la vacuna de AstraZeneca

Un artículo del medio católico Church Militant asegura que las vacunas génicas provocan que las células "se peguen entre ellas e inicien la coagulación de la sangre". De momento, esta información es NO VERIFICABLE. Es cierto que se está investigando la relación entre las vacunas de AstraZeneca y Janssen, y casos muy raros de trombos entre los pacientes que se han vacunado con esta inyección, pero todavía no hay resultados concluyentes. 

“Las vacunas génicas hacen que el cuerpo produzca la proteína spike o una parte de ella” y provocan que “las células se peguen entre ellas formando un coágulo de sangre”

El artículo está basado en una entrevista a Mike Yeadon, ex-trabajador de Pfizer, quien ya ha sido desmentido por sus imprecisiones sobre la vacuna contra la covid-19. Si bien la explicación que da el médico es “plausible”, según las primeras hipótesis de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), aún no se ha podido confirmar qué componente de la vacuna causa los trombos ni si los coágulos de sangre aparecen por la producción de la proteína spike

La trombosis es una agrupación de coágulos —masa de sangre que se forma cuando las plaquetas de la sangre, las proteínas y las células se pegan entre sí— en el sistema circulatorio que, al moverse, bloquean el flujo sanguíneo, dando lugar a ictus o infartos cerebrales, o de miocardio. 

Las vacunas de AstraZeneca y Janssen

En el caso de las vacunas contra la covid-19, y a pesar de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) ve "evidencias claras" que relacionan los casos de coágulos con la inyección de AstraZeneca, aún no está clara la razón por la que el fármaco lo podría desencadenar. Tampoco en el caso de la de Janssen.

En un comunicado, el organismo europeo indica que "una explicación plausible [...] de la combinación de los trombos y los niveles de plaquetas bajos en sangre podría ser una respuesta inmune, [...] similar a la que se observa a veces en pacientes tratados con heparina (un anticoagulante)". Lo que la EMA quiere decir con esto es que los niveles bajos de plaquetas que se han visto asociados a los trombos tras la vacunación tienen su origen en una respuesta del propio sistema inmunológico, y que es algo que ya se ha visto en enfermos tratados con un medicamento, la heparina que, paradójicamente, se usa para prevenir la formación de coágulos de sangre. 

Esta relación que establece la EMA va muy en la línea de las conclusiones de dos estudios, uno de un equipo alemán y otro de uno noruego, publicados a principios de abril en la revista New England Journal of Medicine, y en los que se analizaba la relación entre los trombos y la inyección de AstraZeneca. Los científicos concluyeron que las personas que desarrollaron estas trombosis tras la vacuna tenían niveles más altos de anticuerpos dirigidos contra una proteína (PF4) que producen las plaquetas, que son fragmentos de células que ayudan a producir coágulos en el torrente sanguíneo para ayudar a la cicatrización de las heridas. Estos niveles especialmente altos de autoanticuerpos provocarían una activación desmesurada de plaquetas, dando lugar a la hipercoagulabilidad (más coágulos y, por tanto, más trombos).

Los investigadores se han referido a este fenómeno en los estudios como trombocitopenia trombótica inmunitaria inducida por la vacuna (aunque es un nombre provisional), y recuerda mucho, explican, a otro similar que se da al tratar a ciertos pacientes con heparina, y que se conoce como trombocitopenia inducida por heparina. Este síndrome consiste en una respuesta similar a la que ocurriría con las vacunas de AstraZeneca y Janssen, a las que activarían, dando lugar, en casos muy raros, a un estado de hipercoagulabilidad —muchos más coágulos de lo normal— y, por ende, a los famosos trombos.

¿Qué causa los trombos?

Una vez establecida la relación clara entre trombos y vacunas, los científicos se encuentran actualmente inmersos en encontrar los mecanismos. Y no parece que la proteína spike, como apunta Yeadon, sea la culpable: “Efectivamente, las vacunas a base de vectores virales hacen que el cuerpo fabrique la proteína Spike para que ésta sea reconocida por el sistema inmune. Sin embargo, esto no es lo que ocasiona los trombos”, indica a Verificat Adelaida Sarukhan, inmunóloga y redactora científica de ISGlobal. 

La científica razona que “si la proteína spike fuera la culpable, entonces este tipo de trombos también se habría observado con las vacunas de ARNm (que también codifican para Spike). Y no se han reportado casos similares tras cientos de millones de vacunas ya administradas en EEUU, Europa e Israel”. Habrá que esperar a nuevas investigaciones que den, por fín, con el origen real de las trombosis.