No, las mascarillas no son perjudiciales para la salud

No, las mascarillas no son perjudiciales para la salud

Está circulando un vídeo en redes sociales en el que un hombre que se autoidentifica como Stefano Montanari, y que dice ser nanopatólogo, afirma que, al usar las mascarillas, “el óxido carbónico vuelve a entrar en nuestra sangre”, lo que la intoxica y propicia enfermedades como el cáncer. Es FALSO: ni por usar mascarilla inhalamos un exceso de CO2, ni por ello tenemos acidosis ni un pH demasiado bajo. 

"El óxido carbónico (CO2) vuelve a entrar en nuestra sangre, y [...] en vez de darle el oxígeno que necesita, le damos anhídrido carbónico, que es ‘caca’, es el deshecho del cual se ha intentado liberar previamente. Todo esto produce hipercapnia, es decir, demasiado anhídrido carbónico (CO2) en la sangre". 

Ya en junio de 2020 diversas agencias de verificación señalaban que las aseveraciones de Montanari carecían de base científica, pero un vídeo suyo vuelve a circular por WhatsApp. 

La hipercapnia tiene lugar cuando no se puede respirar con normalidad y los niveles de dióxido de carbono aumentan en el torrente sanguíneo, haciendo que el equilibrio del pH de la sangre se vuelva más ácido, según el portal médico estadounidense WebMD. Entre los síntomas, destacan ansiedad, dolor de cabeza, y dificultad para respirar. 

Ningún problema respiratorio

Sin embargo, no hay estudios que concluyan que el uso de mascarillas pueda causar ningún tipo de problema de salud de tipo respiratorio: “Varios equipos de investigación lo han mirado”, apunta a Verificat Adelaida Sarukhan, inmunóloga y redactora científica del Instituto de Salud Global (ISGlobal) de Barcelona. 

Uno de ellos, realizado en 2012, “encontró que no hay cambios fisiológicos en personas que llevan una hora trabajando con una mascarilla”, indica la experta. Otro más reciente, publicado por científicos en Miami (EE UU), se centró específicamente en evaluar cómo eran los cambios en el nivel de oxígeno y de dióxido de carbono en personas sanas, y veteranos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), los cuales tienen dificultad respiratoria, durante el uso de las mascarillas quirúrgicas. Encontraron que los efectos son mínimos, incluso en personas con función pulmonar deficiente: “Estos datos encuentran que el intercambio de gases no se ve afectado significativamente por el uso de mascarilla quirúrgica, incluso en sujetos con insuficiencia pulmonar grave”, reza el estudio, publicado en la revista Annals of the American Thoracic Society. Según los autores, tales resultados “concuerdan con una observación previa en 20 voluntarios sanos que utilizaron una mascarilla quirúrgica durante una hora con tasas de trabajo moderadas”, y en los que se observaron aumentos leves en las respuestas fisiológicas que tampoco se consideraron de importancia clínica”. 

De hecho, hubo un debate hace meses sobre si las mascarillas deberían ser utilizadas también por pacientes con dolencias respiratorias, frente al cual algunas organizaciones, como la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER), insistieron en que “no existía evidencia científica que sustente esta excepción y que los pacientes con una enfermedad respiratoria, si se infectan, tienen un alto riesgo de sufrir COVID-19 grave”. 

Las mascarillas FFP2

El problema de las mascarillas es que son “una barrera física, que nos da calor o sensación de ahogamiento”; esto “retrasa la entrada de aire, pero no quiere decir que te estés ahogando”, indica Judit Villar, infectóloga del Hospital del Mar. Esta sensación puede pasar sobre todo con las mascarillas FFP2, las más densas, que normalmente se recomienda utilizar en entornos profesionales. 

En otra parte del vídeo, el supuesto nanopatólogo insiste en que esta hipercapnia producida por el uso de la mascarilla da lugar a acidosis, esto es, según él, “un pH demasiado bajo en nuestra sangre”, y que es una condición “ideal para algunas enfermedades” como “el cáncer”. Sí, la hipercapnia puede producir acidosis, y esta a su vez está vinculada al desarrollo de cáncer, pero el uso de mascarillas no da lugar a la hipercapnia en personas sanas, con lo cual, tampoco al desarrollo de acidosis.