No eyacular durante un mes no tiene beneficios conocidos, pero masturbarse de forma frecuente puede reducir el riesgo de cáncer de próstata

No eyacular durante un mes no tiene beneficios conocidos, pero masturbarse de forma frecuente puede reducir el riesgo de cáncer de próstata

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No Nut November es un reto de Internet que consiste en dejar de eyacular durante todo el mes de noviembre. “Nut” se refiere a "eyacular". Según algunas webs, cumplir este reto aumenta los niveles de energía y de testosterona, mejora la autoconfianza, la claridad mental y el rendimiento físico en el gimnasio.

Sin embargo, estos supuestos beneficios no se corresponden con la evidencia médica disponible. “Desde un punto de vista científico, esto nunca se ha estudiado adecuadamente”, apunta a Verificat Robert Charles Welliber, profesor adjunto en el Colegio de Medicina de Albany y miembro de la Asociación Americana de Urología, que lo resume diciendo que "realmente no hay datos al respecto". Algunos estudios dicen haber encontrado algún beneficio de abstenerse de practicar la masturbación, pero el análisis de los mismos ha mostrado que utilizan muestras pequeñas que no son representativas o son llevados a cabo en animales y, por tanto, sus resultados no pueden ser extrapolados a humanos.

Masturbarse sí tiene beneficios evidentes

Los supuestos beneficios que se han atribuido a estos retos no están demostrados, tal y como indican en Verificat Juan Ignacio Martínez-Salamanca, actual coordinador nacional del grupo uro-andrológico de la Asociación Española de Urología (AEU) y director médico de Lyx (Instituto de Urología) y Esaú Fernández-Pascual, también miembro de la AEU y médico adjunto de Lyx y del Hospital La Paz de Madrid. No masturbarse durante un mes entero no muestra ningún beneficio, según indican los expertos, y los pocos estudios existentes no son representativos, ya que cuentan con una muestra demasiado pequeña, o están hechos en animales, y, por tanto, no se pueden extrapolar sus resultados a humanos.

Por el contrario, varios estudios han demostrado que la acción contraria, es decir, la masturbación frecuente, disminuye el riesgo de padecer cáncer de próstata. Uno de ellos, que contó con 31.925 participantes y que fue publicado en el 2016 en la revista European Urology, halló que el cáncer de próstata se diagnosticaba menos entre los hombres que eyaculaban más habitualmente. El estudio, que comparaba el riesgo de cáncer de próstata entre dos personas con la misma dieta, estilo de vida y otros comportamientos analizados, halló que este riesgo difería en función de la frecuencia de masturbación.

Lorelei Mucci, una de las principales autoras del estudio y directora del Programa de Epidemiología y Prevención del Cáncer de la Escuela de Salud Pública de Harvard T. H. Chan, planteaba a Fatherly que “una explicación potencial es la llamada hipótesis de estancamiento de la próstata”, que afirma que la eyaculación infrecuente puede hacer que sustancias potencialmente cancerígenas permanezcan en la próstata durante períodos prolongados de tiempo, aumentando así el riesgo de cáncer. Es decir, que no eyacular puede hacer que se acumulen sustancias en el trato genital masculino que podrían ser perjudiciales para la salud, e incluso acabar desembocando en un cáncer.

Sin embargo, el hallazgo del estudio liderado por Mucci no era nuevo: ya en 2003, un artículo publicado en la British Journal of Urology International, decía que una elevada “frecuencia de eyaculación, especialmente al inicio de la vida adulta, se asocia negativamente con el riesgo de cáncer de próstata”. Es decir, a más eyaculaciones, menos cáncer de próstata.

En general, la evidencia ha demostrado que el sexo tiene un efecto beneficioso sobre enfermedades cardiovasculares como el ictus isquémico o la enfermedad coronaria, pero su efecto en muchos de los otros órganos o sistemas no se ha analizado lo suficiente para realizar afirmaciones categóricas.

Los beneficios atribuidos al reto no son medibles

La mayoría de los síntomas -manifestaciones de una patología descritas por el paciente- que refieren los participantes son subjetivos y, por tanto, no se pueden cuantificar. En general, los beneficios que se han relacionado con el reto podrían deberse simplemente al hecho de cumplir un objetivo y sentirse satisfecho con uno mismo. "Diría a los hombres que, si piensan que les está ayudando, probablemente lo esté haciendo", destaca Welliber, subrayando el efecto de la propia sugestión. Sin embargo, estos beneficios son, en todo caso, más emocionales y puntuales que físicos, y además, tampoco son generalizables, ya que dependen de la experiencia de cada uno.

Los expertos de la AEU consultados lo ilustran con un ejemplo: “Básicamente, si alguien se propone realizar ejercicio físico cinco días a la semana y lo consigue, también se sentirá con más niveles de energía, más claridad mental, más confianza en uno mismo”. Así pues, sería más una experiencia percibida por los participantes que un efecto demostrado, tal y como confirma Welliber: “Los pacientes pueden tener beneficios psicológicos, pero estos serían muy individualizados para cada hombre en concreto”.

El objetivo del reto: aprovechar más el tiempo ganado

De acuerdo con el sitio web Know Your Meme —que investiga y documenta memes de Internet y fenómenos virales—, el reto se publicó por primera vez en Urban Dictionary en 2011 y, originalmente, se centraba en abstenerse de la masturbación. Con el tiempo, la gente añadió las relaciones sexuales al reto.

Pese a las apariencias contrarias, el objetivo del No Nut November no era perseguir un beneficio físico, sino que animaba a los hombres a que, en lugar de invertir el tiempo en masturbarse o tener relaciones sexuales, aprovecharan para adquirir una nueva afición.

Los expertos consultados por Verificat, lejos de tomárselo con humor, califican la práctica de no deseable. “El fondo de quienes practican este reto es demostrar una supuesta masculinidad espartana de autocontrol de impulsos. En estos foros, los hombres reducen a las mujeres a objetos sexuales a evitar, mientras critican a las mujeres más sexualmente activas”, explican a Verificat Martínez-Salamanca y Fernández-Pascual.


Este artículo es parte de Las Mentiras Amenazan la Salud, la sección de salud de Verificat.

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