Transparència

Militares y policías reciben más de la mitad de los sobresueldos que otorga la Casa Real

Un total de 2,52 millones de euros. Este es el importe en bruto que la Casa Real destinó en concepto de "complementos retributivos" al personal que le prestó servicios el 2018. La cifra, que se repitió el 2019 y se ha mantenido casi estable en los últimos cinco años, representa un 65,7% del capítulo "gastadas de personal" y triplica la suma de los sueldos de todos los miembros de la familia real. Verificat ha accedido por primera vez, mediante la ley de Transparencia, a los datos específicos de cómo se reparten los 2,52 millones de euros en sobresueldos de la Casa Real, un dato que en 2018 representó una tercera parte del presupuesto anual de la institución y que hasta ahora no se sabía como se distribuía.

Sueldos extra, un tercio de la partida presupuestaria

Estos complementos suponen el 32% de los 7,89 millones de euros (brutos, como todos los citados en este texto) que recibió la Casa Real de los presupuestos del Estado tanto en 2018 como en 2019 “para el sostenimiento de su familia y casa”, una cifra que se complementa con las partides que cada año ministerios com Presidencia, Defensa, Interior o Asuntos Extranjeros dedican a mantener la monarquía. El rey tiene el derecho a distribuirlos “libremente”, tal y como establece el artículo 65.1 de la Constitución Española.

De los 2,52 millones de euros de sobresueldos, 456.852 euros se destinaron a los complementos retributivos del personal del alta dirección de la Casa Real (diez personas, todos los altos cargos de la institución excepto su jefe, Jaime Alfonsín) y el resto, 2,05 millones, a otros trabajadores, entre los cuales figuran funcionarios, personas encargadas de la relación entre el Congreso y la monarquía y, especialmente, responsables de la seguridad de la familia real.

En total, estos 2,05 millones de euros se repartieron en retribuciones puntuales a centenares de personas (el mes que más trabajadores recibieron esta paga extra, la cifra benefició a 365 personas y el que menos, a 322). Las retribuciones se pagan para compensar "las características especiales y la singularidad de determinados puestos de trabajo" o la prestación de "servicios extraordinarios", explica la documentación. El departamento de prensa de la Casa Real no ha dado más detalles de los motivos de estos pagos.

Solo a modo de comparación, en 2018 la suma de los honorarios de los reyes y de los reyes eméritos fue de 679.818 euros y el total de gastos de personal, de 3,83 millones.

1,27 millones para miembros del Ejército y fuerzas de seguridad

La partida de los sobresueldos a la cual ha tenido acceso Verificat corresponde al presupuesto ejecutado del 2018. De acuerdo con estos datos, que se obtuvieron gracias a un recurso ganado al Consejo de Transparencia (después de que el Ministerio de Presidencia, en representación de la Casa Real, denegara una primera solicitud alegando motivos de seguridad), los militares y los policías se llevan un 50,50% de los 2,52 millones de euros de compensaciones extra. De estos 1,27 millones, 683.635 euros van a parar al Cuarto Militar y a la Guardia Real (miembros del ejército al servicio inmediato del Rey y dedicados a su protección); y otros 590.049 euros, a los cuerpos de seguridad del Estado (que no dependen del Ministerio de Defensa, sino del de Interior).

Después de los equipos que velan por la seguridad del rey, la siguiente partida de los 2,52 millones de euros corresponde a los sobresueldos del alta dirección de la Casa Real, con 456.851,46 euros. A diferencia de lo que pasa en los casos anteriores, aquí la Casa Real especifica con nombres y apellidos el reparto de los incentivos. En total, el grupo de empleados de alta dirección incluye a diez personas y cada una de ellas, además de una gratificación extraordinaria, recibió una paga extra en concepto de productividad anual. El único alto cargo de la Casa Real que no figura en esta lista es Jaime Alfonsín, su máximo responsable que, de acuerdo con los datos aportados, no recibió ninguno de estos incentivos.

La partida que cada año se destina al sustento de la casa y la familia real, que también se ha mantenido bastante estable durante el último lustro, depende de la propuesta que el jefe de la propia Casa Real formula al Congreso anualmente, como establece el Real Decreto 434/1988, de 6 de mayo. Las Cortes Generales dan el visto bueno a la solicitud del rey cuando aprueban los presupuestos anuales del Estado, donde se incluye la cifra en cuestión. La confección, más en detalle y por capítulos, de estas cuentas se realiza con posterioridad. El órgano fiscalizador de los gastos asociados a toda la partida es una oficina de intervención que depende de la propia Casa Real, tal y como también se expresa explícitamente en el Real Decreto que regula el funcionamiento de la institución.

Más complementos que retribuciones fijas

Alfonso Sanz, jefe de la secretaría del rey emérito, Juan Carlos, y consejero diplomático, percibió la partida más alta, con 71.619,63 euros extra, una cifra que superó su remuneración anual fija, que en el mismo 2018 fue de 63.081,80 euros. En el caso de Domingo Martínez Palomo, secretario general, los pluses llegaron a los 55.061,38 euros del total de 137.951,92 que cobró hace dos años. Es decir, en este caso, su sobresueldo supuso el 39,91% de su remuneración íntegra. Estas compensaciones no están sometidas a ninguna limitación, tampoco en el caso de los funcionarios, y dependen de la voluntad de la Casa Real.

La información obtenida al amparo de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno no da ningún detalle, como pasa en relación a los gastos asociados a los militares y a las fuerzas de seguridad, sobre el dinero destinado a los trabajadores del parque móvil del Estado, al subapartado de personal de Patrimonio Nacional, ni tampoco al personal de relación con Las Cortes.

A pesar de que la ley de transparencia incluye dentro de su ámbito de aplicación en la Casa del Rey (arte. 2.1.f), la normativa tampoco “impone” explícitamente “que el presupuesto elaborado por la Casa del Rey adopte el desglose de la clasificación económica exigible de la administración del Estado”, ha explicado a Verificat Joan Pagès y Galtés, catedrático de Derecho Financiero de la Universitat Rovira i Virgili. Se trata de una metodología que diferencia entre gastos de personal, en bienes corrientes y servicios, gastos financieros, transferencias corrientes, inversiones reales, activos financieros y pasivos financieros. De hecho, la información publicada en la web de la institución monárquica no llega a este nivel de detalle.

Gastos que no figuran en el presupuesto

Pagès concluye que para interpretar correctamente los números de la Casa Real es imprescindible tener en cuenta que “no todos los gastos que genera son cubiertos por los mencionados ingresos [la partida presupuestaria que le otorga el Congreso] en la medida que una parte de ellos son asumidos por otros organismos públicos sin que no siempre sea fácil detectarlos y, en caso de que se detecten, concretar su importe”.

“Esto afecta a principios de universalidad presupuestaria”, según el experto. Este principio establece que todos los ingresos y gastos de un ente público tienen que formar parte de su presupuesto. De hecho, el artículo 12 del real decreto que regula el funcionamiento de la Casa Real evidencia la excepcionalidad con que opera la institución en relación a la gestión de los recursos humanos cuando expone "que el personal que sea funcionario [y que trabaje por este organismo] percibirá sus retribuciones [fijas] por parte del Ministerio de la Presidencia".

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Este texto se ha elaborado con la colaboración de Maria Vila, abogada de Besllum, consultoría especializada en la normativa de transparencia, y Albert Sagués, asesor fiscal y profesor de Economía en la Universitat Pompeu Fabra.

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