No hay pruebas de que el voto por correo facilite el fraude “de forma clara”, como dice un mensaje viral
De cara a las elecciones del 14F, en plena pandemia, hay usuarios de redes que siembran dudas sobre la fiabilidad del sistema electoral

¿Qué se ha dicho?
Que el voto por correo permite el fraude electoral de “forma clara”.
¿Qué sabemos?
Que no hay ninguna prueba de que ocurra, y que aunque sería hipotéticamente posible con la participación de miles de personas, existen medidas identificativas y de control para evitarlo.
En los últimos días ha circulado en redes sociales un mensaje en catalán que insta a “no votar por correo” porque “permite el fraude electoral de forma clara”, pocas semanas antes de las elecciones al Parlamento de Cataluña del 14 de febrero y ante un récord histórico de solicitudes para votar por esta vía a causa de la pandemia de la Covid-19. Es FALSO.
No hay ninguna prueba que permita afirmar que votar por correo facilite el fraude electoral.
«El voto por correo permite el fraude electoral en Catalunya de forma clara»
El mensaje reinterpreta la información contenida en un documento que asegura que en las elecciones catalanas de diciembre de 2017, el voto por correo, entre otras manipulaciones, favoreció la victoria de Ciudadanos. El texto, firmado por David Ros i Serra, miembro del Col·lectiu Maspons i Anglassell y de la Sectorial de Economía de la Assemblea Nacional Catalana, fue publicado en 2019 por la Fundació Revista de Catalunya y volvió a difundirse en el portal digital Unilateral.cat y en forma de hilo de Twitter en enero.
El origen del hilo
El texto se ha difundido en Twitter, donde ha tenido escasa repercusión, pero también en Facebook en varios formatos y con mínimas variaciones. Algunos usuarios afirman haberlo recibido por correo electrónico o WhatsApp. El escrito argumenta que el voto por correo es fácilmente manipulable y que en 2017 hubo fraude electoral en las elecciones autonómicas de Catalunya a favor de Ciudadanos.
Ni el hilo, ni el artículo al que hace referencia aportan pruebas concretas de que se haya producido ningún fraude a favor de Ciudadanos. Sobre estas acusaciones, el departamento de prensa de la Junta Electoral Provincial de Barcelona nos ha explicado que “no ha tenido conocimiento en ningún momento de [ningún] expediente electoral respecto a los hechos”. Y ha añadido que “trabaja con hechos comprobados y pruebas contrastadas y todo a partir de denuncias presentadas”.
¿Es posible manipular el voto por correo?
Cuando los sobres con los votos de los ciudadanos son entregados a cada oficina de Correos, se les aplica una etiqueta identificativa con los datos del votante y la mesa electoral a la que se enviará el voto y, posteriormente, permanecen en la oficina de Correos hasta el día de las elecciones, cuando serán entregados a la mesa correspondiente a las nueve de la mañana, según explica la Junta Electoral Central. Según el texto que estamos verificando, es aquí donde en 2017 personas malintencionadas y de manera organizada podrían haber hecho duplicados de estas etiquetas y falsificaciones de los certificados electorales de los ciudadanos para sustituir después el voto original de los ciudadanos por el del partido que se quería favorecer.
El Director General de Participación Ciudadana y Procesos Electorales de la Generalitat de Catalunya, Ismael Peña-López, ha desmentido recientemente en un hilo de Twitter que se pueda decidir el resultado de unas elecciones manipulando el voto de esta manera, afirmando que este tipo de entramado “en la práctica es casi imposible de hacer”. Para hacerlo de forma efectiva, habría que “controlar miles de funcionarios de diferentes administraciones y políticamente a miles de interventores”, explicó.
El propio David Ros (el autor del artículo original sobre la supuesta manipulación de las elecciones de 2017) nos ha remitido a una respuesta que publicó en Unilateral.cat a la crítica de Peña-López, y a un tuit que ha publicado recientemente donde afirma que, según él, las condiciones del voto por correo en 2021 son mejores que las de 2017 y que, por tanto, el voto por correo es seguro.
Para Jordi Barrat, profesor de Derecho Constitucional en la Universitat Rovira i Virgili y observador electoral internacional en varias ocasiones, “un fraude masivo, que es lo que realmente sería importante a la hora de valorar la integridad de las elecciones, supondría la connivencia de un elevado número de trabajadores de Correos, algo que no parece realista que ocurra y, si ocurriera, que quedara oculto”. “El único fraude que yo veo posible es que un operario de Correos se dedique a abrir el sobre y, utilizando el certificado del censo que ya contiene, cambie el sobre de votación por una papeleta de su gusto”, argumenta Jordi Barrat en declaraciones a Verificat. “Efectivamente, eso podría pasar, y no se puede descartar que pase, pero no hay indicios de que realmente sea así y, en todo caso, puede descartarse que ocurra a una escala significativa”, concluye.
Josep Maria Aguirre, profesor agregado de Derecho Público en la Universitat de Girona, está de acuerdo en que sería una forma de fraude muy poco efectiva: “Cada cartero tiene acceso a pocos votos, manipularlos sin dejar rastro es muy complicado y, en caso de hacerlo, se enfrentarían a un delito electoral muy grave. Además, lo habitual es que el cartero no sepa qué hay dentro del sobre. Por eso, el riesgo es muy alto y, para poder hacerlo de forma coordinada, tendrías que tener una red criminal dentro del personal de Correos. ¿Y para qué? Para una fracción mínima de los votos: hasta hoy [3/2/2021] han solicitado el voto por correo unos 183.000 electores de más de cinco millones y medio que pueden votar [5.623.962], es un porcentaje muy bajo [el 3,25%]”. “El sistema electoral es un sistema muy cerrado, muy primitivo, pero muy garantista, y el voto por correo es absolutamente seguro”, añade.
Las organizaciones internacionales
Entre las supuestas evidencias a favor de la facilidad de manipular el voto por correo que desgrana el texto que se ha hecho viral estaría un informe de la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos sobre las elecciones generales de 2015, donde se afirma que “las autoridades deberían subsanar las deficiencias del sistema de voto por correo y tomar medidas para velar porque todos los electores pudieran beneficiarse en la mayor medida posible de la igualdad de oportunidades para emitir su voto”. Sin embargo, según el propio informe, esta recomendación no se refiere a la manipulación del voto, sino a casos de ciudadanos españoles residentes en el extranjero que no habían recibido papeletas y que, por tanto, no pudieron votar. El informe hace una única referencia al voto por correo dentro de España, evidenciando que de los 728.719 votos depositados por correo, 1.482 (el 0,2%) no fueron contabilizados por haberse realizado fuera de plazo.
Según el hilo de Twitter, la ONG Democracy Volunteers (una organización británica sin ánimo de lucro, traducida erróneamente como “Observadores Internacionales”, que tiene como objetivo la promoción de la integridad electoral), habría asegurado que el voto por correo y el voto exterior “permiten el fraude de forma clara”. El informe de 17 páginas de la ONG británica no menciona ni una sola vez el tema del voto por correo y hace una breve referencia a la posibilidad de que algunos residentes en el extranjero no hubieran recibido las papeletas para votar en las notas finales.
El voto por correo, paso a paso
El proceso para para votar por corre es el siguiente:
- Se debe solicitar el voto telemático a través de un certificado electrónico personal e intransferible o personalmente en las oficinas de Correos presentando el DNI.
- Entrega de la documentación electoral en el domicilio. Esto permite a Correos comprobar la identidad del votante y la entrega del certificado electoral, las papeletas de los partidos y los sobres electorales. El ciudadano vota y mete la documentación en un sobre donde consta la dirección de la mesa dondde les corresponde votar.
- El elector puede entregar el sobre en el mismo momento a Correos sin tener que salir de casa o puede entregarlo en su oficina de Correos.
- El servicio de Correos conservarà hasta el día de la votación toda la correspondencia dirigida a las urnas y la trasladarà a las mesas a las 9 de la mañana.
- Si durante el día llegaran más sobres, el servicio de Correos las entrega a las mesas
- A las 20 de la tarde, al cierre de los colegios, el presidente de cada mesa comprueba que el elector del sobre conste en el censo de la mesa e introduce el voto, dentro del sobre sin abrir, en la urna.
(Fuentes: Aguirre, Ley Orgánica 5/1985, Correos)
Esta verificación es una colaboración entre Verificat y Newtral.