España no se ha convertido en un “humedal”: un trimestre húmedo no demuestra un cambio en el clima

Las altas precipitaciones de los últimos meses no desmienten que las zonas áridas se hayan ampliado en España, ni niegan la existencia de un cambio climático provocado por la actividad humana

Las altas precipitaciones de los últimos meses no desmienten que las zonas áridas se hayan ampliado en España, ni niegan la existencia de un cambio climático provocado por la actividad humana

Publicació enganyosa sobre un mapa de les pluges a Espanya
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¿Qué se ha dicho?

Que España entera es ya un humedal según un mapa sobre la humedad del suelo del primer trimestre del 2026. Que esto desafía las predicciones de desertización y del impacto del cambio climático en el Estado.

¿Qué sabemos?

Que el mapa no muestra la humedad del suelo. Que las precipitaciones registradas en tres meses de invierno muy húmedo no rompen una tendencia general, ni desmontan la evidencia de un cambio climático antropogénico. Que el propio mapa con registros de los últimos dos años muestra zonas extremadamente secas. Que las zonas áridas en España han aumentado en las últimas décadas.

Varias publicaciones virales en X, antiguo Twitter, y Facebook aseguran que «España entera ya es un humedal» según los datos de un mapa que muestra toda la región de color azul, especialmente la cuenca del Mediterráneo. Defienden que “la humedad del suelo del primer trimestre de 2026 desafía las predicciones de desertización”. Es ENGAÑOSO.

El mapa muestra el muestreo de la sequía meteorológica de tres meses, entre la segunda quincena de diciembre de 2025 y la segunda quincena de marzo de 2026, según el Índice de Precipitación y Evapotranspiración Estandarizada (SPEI), que tiene en cuenta la precipitación y la demanda de agua por parte de la atmósfera, pero no ofrece detalles de la humedad del suelo. Los registros de otros indicadores específicos sobre el suelo demuestran que las zonas con clima árido y las regiones desertificadas en España han aumentado en las últimas décadas. La imagen viral, que muestra este índice de tres meses especialmente húmedos, tampoco sirve para sacar conclusiones de tendencias climáticas a largo plazo. 

«España entera ya es un humedal según los datos. […] La península Ibérica ha experimentado un aumento significativo en la humedad del suelo en el primer trimestre de 2026, desafiando las predicciones de desertización»

De hecho, si tomamos como referencia las precipitaciones y evaporación de los últimos dos años, el mismo mapa nos da una imagen bastante diferente, donde zonas del norte y el sur de la península y Baleares tienen un índice SPEI extremadamente seco.

La publicación viral ejemplifica un caso de cherry picking: una técnica de desinformación que consiste en tomar un conjunto incompleto y no representativo de datos para, engañosamente, apuntalar un argumento que en este caso quiere negar la evidencia científica de un cambio climático provocado por los humanos. 

Capturas del mapa del Índice de Precipitación y Evapotranspiración Estandarizada (SPEI), a tres meses (izquierda) y a 24 meses (derecha). Fuente: AEMET.

Un invierno húmedo no desmiente el cambio climático

Como ya hemos explicado varias veces desde Verificat, al igual que nevadas excepcionales no niegan la tendencia al alza de las temperaturas, una temporada de lluvias intensas en la cuenca mediterránea tampoco niega el cambio climático.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) recogía en un informe del 2020 que la frecuencia y la intensidad de las sequías podría haber aumentado en algunas regiones como el Mediterráneo (con una probabilidad de algo más del 50%, según los niveles de confianza con los que el IPCC valora sus hipótesis).  El cambio climático no implica necesariamente que haya menos agua disponible (de hecho, el volumen anual de lluvias en la península Ibérica no ha variado en los últimos 42 años), pero esto no niega que los patrones de lluvias se alteren a causa del cambio climático, con fenómenos extremos como en el caso de la dana de Valencia.

«Que un trimestre sea lluvioso no rompe la tendencia general o la falta de tendencia en este caso», explica en declaraciones a Verificat Rubén del Campo, portavoz de AEMET.  El experto describe que los últimos registros muestran que «llueve ahora un poco menos de media que a mediados del siglo XX», pero las pruebas estadísticas no muestran una tendencia significativa real. 

“No podemos afirmar que en España llueva ahora claramente menos que antes, y ni mucho menos podemos afirmar que llueva claramente más debido a que un trimestre haya sido lluvioso como este pasado invierno”.

La humedad del suelo no está en máximos

Víctor Granda, biólogo investigador del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), señala a Verificat que con las últimas lluvias continuadas algunos suelos se han recuperado del período de sequía anterior, pero que esto es temporal. “Los árboles la utilizarán, se evaporará… A largo plazo, mientras no se mantenga, podemos volver rápidamente a la sequía en la que estábamos”, explica. 

Si observamos las datos de la humedad del suelo de AEMET (que no son las del mapa viral), actualmente sólo la zona del Cantábrico, el Pirineo aragonés, el Vall d’Aran y Mallorca tienen porcentajes de agua disponible del 90%. Hay otras regiones de la península, como en el sudeste de Andalucía, donde el suelo es muy seco.

Captura del mapa que muestra el porcentaje de agua disponible (humedad del suelo= en los últimos siete días. Fuente: AEMET.

Climas más áridos y zonas desertificadas

El cambio climático ha contribuido a que el patrón climático sea más caótico y con fenómenos más extremos, asegura Granda. «No llueve igual, y no se aprovecha igual», señala.

Las sequías de los últimos cuatro años en Catalunya, por ejemplo, han sido más severas que en años anteriores, según uno estudio del Meteocat que remarca también que las precipitaciones posteriores a estos períodos de sequía no compensan del todo el déficit acumulado (para el caso más reciente, los datos de precipitaciones llegan hasta 31 de mayo de 2025). 

También hay estudios que señalan que las zonas con climas áridos (cuando la cantidad de agua que podría evaporarse supera la cantidad de lluvia que cae) en España han aumentado en las últimas décadas, como este informe de AEMET. «Han duplicado su extensión en España en los últimos 70 años», remarca del Campo. “Han pasado de ocupar en torno al 6-7% de la superficie española a ocupar en torno al 13-14%”.

Esto viene dado, no tanto por un descenso de las precipitaciones, como por un aumento de las temperaturas. «Hace que el agua se evapore mucho más rápido, y no sólo eso, sino que también pone la vegetación en el límite», señala Granda. 

Cuando las tierras y la biodiversidad de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas se degradan es cuando hablamos de desertificación. «La desertificación es uno de los principales problemas medioambientales de España. «Su gravedad y extensión no dejan de aumentar -al igual que se expanden las zonas áridas- debido al proceso actual de cambio climático», recoge el “Atlas de la desertificación de España (ADE).

Ante este aumento de las temperaturas provocado por las emisiones humanas, tal y como señalan los informes del IPCC, las proyecciones climáticas son de una España más árida, donde probablemente irá también disminuyendo la cantidad de lluvias que caen al territorio de media anualmente, explica del Campo desde AEMET. E insiste: «porque un trimestre haya sido muy lluvioso, no podemos hablar de una tendencia a un clima más húmedo en España.»