“No-go zones”: el término promovido por Orbán que estigmatiza a migrantes de Budapest hasta el Raval
Varios informes de fuentes opacas se retroalimentan para impulsar un concepto sobre supuestas zonas ‘sin ley’ popularizado por el gobierno húngaro
Varios informes de fuentes opacas se retroalimentan para impulsar un concepto sobre supuestas zonas ‘sin ley’ popularizado por el gobierno húngaro

El concepto “no-go zone” se está viralizando para referirse al barrio barcelonés del Raval y otras zonas de Catalunya. Circula en las redes sociales y también en tribunas políticas por parte de algunas formaciones contrarias a la inmigración y que relacionan erróneamente este fenómeno con la delincuencia. En el caso de España y Catalunya, Vox ha sido uno de los partidos que ha incorporado las “no-go zones” a su argumentario.
Ahora, se ha popularizado a raíz de un informe de una fundación de la coalición Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) del Parlamento Europeo, que afirma que el Raval es el décimo barrio más inseguro de Europa, alertando sobre todo de la presencia de una gran población migrante, especialmente musulmana. Lo define como “no-go zone”, que se podría traducir como “zona prohibida”, un concepto que hace referencia a áreas donde es peligroso entrar, habitualmente por algún grupo de personas armadas que impiden la entrada de la policía, el ejército y otras personas, según la definición del Cambridge Dictionary.
A menudo se citan estas zonas como áreas con gran concentración de población migrante, especialmente de religión musulmana, lo cual se relaciona falsamente con un supuesto aumento de delincuencia.
Sin embargo, el documento en realidad se basa en una muestra muy pequeña y sesgada, y bebe de fuentes de estudios promovidos por el gobierno húngaro de Viktor Orbán que no presentan evidencias científicas para afirmar que haya barrios en Europa donde no se puede entrar porque supuestamente allí manda la sharia, la ley islámica.
Te explicamos cómo informes poco rigurosos se retroalimentan para impulsar un término, el “no-go zone”, que estigmatiza a la población extranjera para reforzar el vínculo engañoso entre inmigración y delincuencia.
No hay pruebas de que el Raval sea el décimo barrio más inseguro de Europa
A pesar de que el concepto de “no-go zones” ya circulaba desde hacía tiempo, especialmente después de los atentados de Charlie Hebdo, no fue hasta que el gobierno húngaro de Viktor Orbán lo utilizó en comunicaciones oficiales en 2016 que se popularizó. Detrás de él, otras formaciones europeas lo han incluido en su argumentario. Principalmente, Patriotas por Europa, integrada por partidos como Vox, Reagrupamiento Nacional o el Fidesz de Orbán; y los mismos Conservadores y Reformistas Europeos, con Se Acabó la Fiesta (Salf), Hermanos de Italia o el polaco Ley y Justicia.
En esta línea, este marzo han circulado por diversos portales web de Catalunya informaciones sobre que, supuestamente, el barrio barcelonés del Raval es el décimo barrio más inseguro de Europa. Se basan en un informe de la fundación New Direction, que está oficialmente ligada a la coalición ECR.
El estudio de New Direction, en su metodología, explica que “hay actualmente entre unas 900 y 1.000 áreas por toda Europa que exhiben características de no-go zones”, y cita una publicación del Migration Research Institute de Budapest (Hungría), afiliado al Matthias Corvius College (MCC), que a su vez extrajo estas cifras de un portal web del gobierno húngaro de Viktor Orbán, que no cita ninguna otra fuente.
La fundación New Direction no analiza todas las áreas, sino que “limita su alcance a un número seleccionado de zonas emblemáticas, escogidas por su relevancia estratégica y disponibilidad de datos”. El informe se centra únicamente en siete países de la UE, con dos o tres zonas por cada uno, y “la selección se basa en menciones recurrentes en informes oficiales, medios de comunicación y fuentes académicas”. La muestra resultante es de 17 áreas (el Raval es la décima en el ranking), por lo cual no es una comparación exhaustiva de todas las zonas europeas supuestamente conflictivas mencionadas en la misma metodología.
Además, el informe adjunta una serie de indicadores para su análisis, pero no se especifica la procedencia de los datos. En buena parte de las cifras mostradas, se esconde su origen con el aviso de “fuentes disponibles a petición”. Asimismo, no queda clara la manera de cuantificar algunos de los indicadores; es el caso de la “densidad de ONGs o asociaciones religiosas proveyendo servicios públicos”, que se mide con un “Sí” o un “No”.
Las 900 “no-go zones” son una estimación del gobierno húngaro
Analizando las fuentes del informe, la publicación del MCC que cita la fundación New Direction no hace un análisis científico de las áreas que podrían ser catalogadas como “no-go zones”, sino que, a su vez, remite la fuente de la estimación de 900 “no-go zones” de Europa al gobierno húngaro. La estimación proviene directamente de una página que el ejecutivo de Viktor Orbán publicó antes de un referéndum en 2016 sobre cuotas para repartir personas migrantes entre los Estados de la UE.
En su web, el gobierno de Hungría estima que hay 900 “no-go zones” en “ciudades europeas con grandes poblaciones inmigrantes, como París, Londres, Estocolmo o Berlín”, pero no aporta fuentes de información o estudios que sustenten la afirmación. La página da argumentos políticos para apoyar la negativa de Hungría a aceptar las cuotas de reparto de migrantes. Full Fact, que forma parte como Verificat de la red internacional de verificadores IFCN, tampoco encontró informes policiales que sustenten la cifra de 900 “no-go zones”.
Desde Verificat, hemos preguntado al gobierno húngaro sobre las fuentes de información de donde proviene la estimación, pero no hemos obtenido respuesta hasta la fecha de publicación de este artículo.
El diario británico The Guardian se hizo eco en el mismo 2016 de la estimación de Hungría. El medio preguntó al gobierno húngaro sobre qué fuentes de información sustentan la cifra de 900 “no-go zones”, pero el Ministerio de Estado de Orbán “citó principalmente blogs y sitios web de teorías conspirativas como prueba”, según el medio británico.
De Charlie Hebdo a la sanción a Fox News
Pocos meses antes de su uso por parte de Hungría, el concepto “no-go zones” tuvo un auge en la agenda pública a raíz de los múltiples ataques yihadistas de 2015 en Europa, que empezaron con el atentado contra la revista satírica Charlie Hebdo en París.
Días después del ataque contra la revista, la cadena estadounidense Fox News retrató algunos barrios de París como “no-go zones”, áreas donde no puedes entrar si no eres musulmán.
La alcaldía de París, liderada entonces por la socialista Anne Hidalgo, anunció una demanda contra la cadena Fox News. Según declaraciones a la BBC de quien era teniente de alcalde, Patrick Klugman, la cadena de los Estados Unidos había difundido “información totalmente falsa y engañosa” sobre la ciudad después de los atentados terroristas.
Pasó lo mismo con un colaborador de Fox News, que calificó la ciudad británica de Birmingham como “no-go zone”. La misma cadena y el colaborador pidieron disculpas por esta afirmación. El programa hacía una reflexión sobre los atentados terroristas en París.
El regulador británico de radiodifusión Ofcom concluyó que Fox News era culpable de infringir el código de radiodifusión después de las declaraciones de su colaborador sobre la ciudad de Birmingham. Un portavoz de Ofcom calificó los hechos como “infracción grave por un programa de actualidad”.
El líder conservador británico Nigel Farage, entrevistado en Fox News en 2015, también citó algunas zonas de Francia como “no-go zones”.
Una investigación de 2015 de Snopes, miembro como Verificat de la red internacional de verificadores IFCN, desmintió que existieran en los Estados Unidos, Francia o Reino Unido áreas donde los locales no podían entrar porque mandaba la ley islámica.
Asimismo, hay antecedentes anteriores esporádicos del uso del término “no-go zones” desde hace más de dos décadas, sobre todo en el Reino Unido. El término también se ha usado en el pasado para calificar zonas de protección medioambiental o para áreas controladas por organizaciones criminales en países como Brasil o México.
Vox, altavoz de las ideas de Orbán en España
En el caso del Estado español, Vox ha sido abanderado del concepto “no-go zones”. Por ejemplo, Iván Espinosa de los Monteros, cuando era portavoz de Vox en el Congreso en 2022, afirmó la existencia de “no-go zones” en España, diciendo que la policía no debería “tener miedo” para entrar en estas áreas. En Catalunya, el presidente provincial de Vox en Tarragona, Sergio Macías, calificó en 2024 de “no-go zones” algunos edificios del Vendrell. Vox comparte coalición en la Eurocámara con la formación de Viktor Orbán, el Fidesz, dentro de los Patriotas por Europa.
El término “no-go zones” es repetido también en múltiples artículos en La Gaceta de la Iberosfera, un portal digital de la Fundación Disenso, presidida por el líder de Vox, Santiago Abascal.
A pesar del uso más habitual por parte del portal digital de la fundación de Abascal, otros medios de comunicación generalistas estatales también han acuñado el concepto en sus publicaciones, por ejemplo, para hacer rankings de barrios más “inseguros” de España, basándose en indicadores de criminalidad, mientras mezclan los datos con los porcentajes de migrantes en cada lugar.
En Catalunya, Vox a menudo asegura que hay barrios donde la policía no puede entrar. Tal como explicado desde Verificat en una colaboración con El Periódico, desde 2021 la presencia de los Mossos y Guardia Urbana ha aumentado en la mayoría de los distritos de Barcelona tanto en efectivos como en horas de patrullaje. Además, la policía catalana niega que haya ningún barrio en Catalunya donde la policía no pueda entrar.
Vinculan erróneamente migración con delincuencia
La idea de fondo que rodea el concepto “no-go zones” es vincular la inmigración con inseguridad, una causalidad que se ha demostrado falsa, pero que es repetida por formaciones contrarias a la inmigración de todo el mundo como arma política.
No hay una relación causal entre la inseguridad y la inmigración, como ya hemos explicado en Verificat en diversas ocasiones. También lo detallamos en nuestro portal Las mentiras alimentan el odio, donde recogemos datos para desmentir múltiples desinformaciones que quieren generar odio hacia colectivos vulnerables.