¿Qué sabemos del niño de siete años “sin vacunar” que ha muerto en Estados Unidos por secuelas del sarampión?

El niño contrajo el sarampión cuando tenía siete meses en Afganistán, antes de ser elegible para la vacuna, y murió casi siete años después a causa de una secuela en el cerebro

El niño contrajo el sarampión cuando tenía siete meses en Afganistán, antes de ser elegible para la vacuna, y murió casi siete años después a causa de una secuela en el cerebro

Una professional de la salut prepara una dosi de vacuna
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¿Qué se ha dicho?

Que un niño de siete años ha muerto en Estados Unidos a causa de las secuelas de haber sufrido el sarampión cuando no estaba vacunado. Que los padres, contrarios a las vacunas, son responsables de la muerte del niño.

¿Qué sabemos?

Que el niño murió a causa de una panencefalitis esclerosante subaguda (SSPE) a raíz de haber tenido el sarampión cuando tenía siete meses y vivía en Afganistán. Que la SSPE es una enfermedad neurodegenerativa extremadamente rara en personas infectadas con sarampión persistente, sin cuidado y que sólo puede prevenirse con la vacunación. Que tenia el calendario de vacunación al dia, pero que se trata de una infección anterior. Que en Estados Unidos la vacunación no está indicada hasta los 12 meses, y que en Afganistán, donde el sarampión es endémico, se recomienda actualmente a los seis, pero el acceso a las vacunas es limitado, según UNICEF. 

Varios medios estadounidenses han publicado el caso un niño de siete años que ha fallecido en California a causa de secuelas de haber tenido el sarampión cuando era un bebé. La noticia se ha hecho viral en las redes sociales también en castellano, culpando de la muerte a los padres por no haber vacunado al niño. Te lo explicamos.

Las publicaciones hacen referencia a un caso clínico publicado por la revista The New England Journal of Medicine a finales de febrero, que describía el caso de un niño que se había contagiado de sarampión cuando tenía siete meses, antes de ser elegible para la vacunación, y vivía en Afganistán, donde la enfermedad es endémica. 

«Niño de 7 años muere a causa de una afección cerebral provocada por la enfermedad más contagiosa del mundo, años después de haberla sufrido cuando era un bebé».

«El niño ha muerto porque sus padres son antivacunas».

Casi siete años después de haber pasado la enfermedad, el informe explica que le detectaron panencefalitis esclerosante subaguda (SSPE, por sus siglas en inglés), una inflamación del cerebro extremadamente rara asociada a una infección persistente del virus del sarampión, a consecuencia de la cual murió. Según declaraciones de los médicos del hospital a Verificat, la familia no era contraria a la vacunación, el niño tenía el calendario de vacunas al día y contrajo el sarampión antes de ser elegible para la vacuna.

Las secuelas del sarampión en personas no vacunadas

Dos médicos del Children’s Hospital of Orange County de California publicaron este mes de febrero en The New England Journal of Medicine el caso de un niño de siete años que presentaba deterioro cognitivo y convulsiones. A partir de una resonancia magnética, le diagnosticaron la panencefalitis esclerosante subaguda (SSPE) asociada a la infección persistente del virus del sarampión. Según explican, el niño se había contagiado del sarampión cuando tenía siete meses y vivía en Afganistán.

«Puede tener una latencia de muchos años. La principal manera de prevenir la infección por sarampión y sus secuelas neurológicas es la vacunación», explican en el artículo.

Según corrobora también un artículo publicado en el Open Forum Infectious Diseases en 2025, la SSPE es una encefalitis neurodegenerativa potencialmente mortal caracterizada por una infección persistente del virus del sarampión en el cerebro. «La SSPE es una enfermedad extremadamente rara, y su incidencia está estrechamente relacionada con la cobertura de vacunación contra el sarampión en las diferentes regiones», explican en el artículo.

Según estimaciones recogidas en el estudio y en informes de la OMS, se calcula que se producen aproximadamente entre 4 y 18 casos de SSPE por cada 100.000 infecciones por el virus del sarampión. «Actualmente, no existe ningún tratamiento validado para la SSPE, y los pacientes reciben principalmente terapias de apoyo», detallan en el artículo de Open Forum Infectious Diseases.

La vacunación contra el sarampión, la única vía

Tal como detallan los estudios consultados y la web de la OMS, la única forma de prevenir la enfermedad y sus secuelas es la vacunación: según cálculos de la OMS, la vacuna contra el sarampión permitió evitar 59 millones de muertes en el mundo entre el 2000 y el 2024.

El autor del caso de estudio John Crawford, jefe de neurología infantil en el Children’s Hospital of Orange County, explica en declaraciones a Verificat que la familia no se opuso a la vacunación y el niño contrajo el sarampión antes de ser elegible para la vacuna. «El sarampión es endémico en Afganistán y, como sabéis, esto destaca la importancia de la vacunación para todo el mundo para proteger a los jóvenes y los inmunodeprimidos. Este niño contrajo la enfermedad antes de ser elegible para la vacuna. El niño tenía las vacunas al día en el momento de la presentación, pero en este caso se trataba de una infección anterior», explica.

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, de sus siglas en inglés), la primera dosis contra el sarampión se administra entre los 12 y los 15 meses. Por tanto, el niño no habría recibido la vacuna de acuerdo con la pauta vacunal del país antes de cumplir el año.

Por otra parte, en Afganistán, donde vivía el niño cuando contrajo la enfermedad, el sarampión es endémico y hay brotes continuos que afectan sobre todo a los menores de cinco años, según analiza UNICEF a partir de datos de la OMS. En 2025 hubo más de 97.000 casos de esta enfermedad, con más de 550 muertes entre las personas infectadas, según el último informe de vigilancia epidemiológica de la organización.

«En Afganistán, donde el acceso a la vacunación rutinaria es limitado y muchos niños se enfrentan a problemas como la malnutrición, el sarampión puede provocar complicaciones graves para la salud, como neumonía, ceguera e incluso la muerte», explican en una nota de prensa. Por eso desde UNICEF llevaron a cabo, en octubre de 2025, una campaña que ha logrado inmunizar al 92% de los niños entre seis meses y 10 años. Antes del inicio de la campaña, las tasas de niños con una primera dosis de la vacuna no alcanzaban el 55%, según aseguran. En campañas anteriores, como una llevada a cabo el 2018 o otra de 2022, inmunizaron solo bebés mayores de nueve meses.

Un repunte de casos de sarampión en el mundo

Aunque la mortalidad por el sarampión en el mundo ha caído un 88% desde 2000 según la OMS, “los casos están aumentando en todo el mundo, con unos 11 millones de infecciones en 2024, casi 800.000 más que los niveles previos a la pandemia, en 2019”. 

Este aumento de casos en todo el mundo ha comportado, como ya lo explicamos Verificat, que la OMS haya retirado en España el estatus de país libre de sarampión. Esto no significa que el virus circule libremente, ni se atribuye a un éxito del movimiento antivacunas: tal y como muestran las tasas de vacunación recogidas por el Sistema de Información de Vacunaciones del Ministerio de Sanidad (SIVAMIN), la cobertura de primeras dosis roza el 98% en las inmunizaciones básicas del calendario infantil, mientras que los refuerzos se sitúan en torno al 95% que sugiere la OMS para evitar brotes.

Sin embargo, el repunte de infecciones en el mundo hace que aumente la probabilidad de que se creen brotes en casi todos los países del mundo, sobre todo entre las personas no vacunadas.