Japón no ha prohibido la comida halal, las mezquitas ni el burka, como dicen mensajes virales en redes
Desde hace más de una década circulan mensajes que afirman que Japón tiene leyes restrictivas contra el islam, y que han vuelto a difundirse tras la victoria de la primera ministra conservadora Sanae Takaichi
Desde hace más de una década circulan mensajes que afirman que Japón tiene leyes restrictivas contra el islam, y que han vuelto a difundirse tras la victoria de la primera ministra conservadora Sanae Takaichi

¿Qué se ha dicho?
Que Japón ha prohibido la comida halal, las mezquitas, la llamada a la oración y el burka.
¿Qué sabemos?
Que en Japón no se ha aprobado ninguna ley que prohíba ninguna de estas prácticas religiosas del islam.
Circulan mensajes virales en redes que afirman que Japón ha aprobado una serie de leyes “antiislam” que prohíben la comida halal, las mezquitas, la llamada a la oración y el burka. Los acompañan con un vídeo de Fukushiro Nukaga, presidente de la Cámara de Representantes, supuestamente anunciando las nuevas leyes en medio de una ovación del hemiciclo. Es FALSO.
No hay ningún documento legal ni normativa publicada por el gobierno de Japón que prohíba ningún aspecto del islam en el país. Además, el vídeo que acompaña la publicación muestra a Nukaga pronunciando el discurso de disolución de la cámara baja de Japón el 23 de enero y a los parlamentarios celebrándolo, y no tiene ninguna relación con ninguna ley sobre el islam.
«Las nuevas leyes antiislam de Japón causan conmoción. [La comida] halal, prohibida. Mezquitas, prohibidas. Llamada a la oración, prohibida. Burka, prohibido.»
Desde hace más de una década circulan mensajes en redes que afirman que Japón tiene leyes restrictivas contra el islam para limitar su presencia e influencia en el país.
Japón no ha aprobado leyes contra el islam
Los mensajes virales muestran un vídeo del parlamento japonés, sin subtítulos ni contextualización, como supuesta prueba de la aprobación de un paquete de leyes contra el islam, prohibiendo la comida halal, las mezquitas, la llamada a la oración y el burka.
El vídeo, en realidad, es del 23 de enero de este año y muestra al presidente de la Cámara de Representantes, Fukushiro Nukaga, anunciando la disolución de la cámara a petición de la primera ministra, Sanae Takaichi, para organizar elecciones anticipadas el 8 de febrero, según publicó AFP. El gesto de los parlamentarios japoneses, con las dos manos en alto gritando tres veces “banzai”, es una tradición para mostrar aprobación por la disolución, según la agencia de noticias japonesa Jiji.
En la página web de la Oficina del Gabinete Legislativo no consta ninguna ley ni propuesta de ley relativa a estas prohibiciones, ni en la actual legislatura ni en la anterior. La organización Japan Fact-check Center, miembro como Verificat de la red internacional de verificadores (IFCN), ha confirmado a Verificat que no existe ninguna propuesta legislativa ni ninguna ley de este tipo.
Además, no han emitido ningún comunicado sobre estas supuestas prohibiciones ni han reaccionado la Asociación de Musulmanes de Japón ni la Fundación Islámica de Japón. Tampoco lo ha hecho Amnistía Internacional Japón, que sí se ha manifestado anteriormente en contra de algunas políticas migratorias del país.
Los derechos de los musulmanes en Japón
Respecto a la comida halal, en Japón operan diferentes asociaciones musulmanas y de organización del mercado de la comida halal, como la Asociación de Negocios Halal de Japón, la Asociación de Profesionales Musulmanes de Japón y la Asociación Halal de Japón, que emiten los certificados para los productos. Ninguna de ellas ha emitido un comunicado sobre una supuesta prohibición ni sobre una paralización de sus operaciones.
A finales de 2023, en Japón había 350.000 musulmanes, el triple que en 2010, de los cuales un 84% son extranjeros, según una lista elaborada por el sociólogo Hirofumi Tanada, profesor de la Universidad de Waseda especializado en la población musulmana de Japón. En total, el artículo contabilizó 150 mezquitas en el país nipón a mediados de 2024. La más grande del país, en Tokio, tampoco ha emitido ningún comunicado sobre ninguna prohibición y mantiene la actividad durante el mes de Ramadán.
Tampoco hay evidencia de ninguna prohibición del burka ni de prendas que cubran la cara en espacios públicos, ni hemos encontrado propuestas legislativas al respecto. De hecho, cubrirse la cara no es algo extraño en la sociedad japonesa. El uso de mascarillas es muy habitual, por motivos de salud, pero también por un componente psicológico “de protección y distracción”, según un estudio de A.R. Wollock, profesor en la Universidad de Daito Bunka (Japón) especializado en cultura contemporánea japonesa, publicado en la revista Toyo-Kenkyu: The Studies of Asia and Africa.
El programa electoral de la candidatura de la primera ministra Sanae Takaichi no menciona ningún plan para limitar o prohibir la presencia del islam en el país, aunque sí defiende un discurso para reforzar el control sobre los extranjeros en Japón. El acuerdo de gobierno para formar coalición con el Partido de la Restauración menciona el refuerzo del control, pero nada sobre un grupo concreto de inmigrantes. También lo ha verificado AFP Fact Check, miembro como Verificat de la red internacional de verificadores (IFCN).
Por otro lado, el partido conservador Japón Primero, que no forma parte de la coalición de gobierno y tiene 14 escaños de 465, defiende políticas antiinmigración y una prohibición de la “supuesta imposición de valores y culturas extranjeras”. Sin embargo, un análisis de Yoojin Koo, investigadora de los movimientos conservadores japoneses, y Naoto Higuchi, profesor de ciencias humanas en la Universidad de Waseda (Japón), para la web East Asia Forum, explica que el partido conservador no especifica propuestas concretas dirigidas específicamente contra las personas musulmanas.
Más de una década con desinformación sobre los musulmanes en Japón
Los mensajes que afirman que Japón tiene leyes restrictivas contra el islam circulan desde hace más de diez años, y han continuado tras la victoria de la primera ministra conservadora Sanae Takaichi.
En 2015, Snopes y PolitiFact, ambos miembros de IFCN, desmintieron una lista de otras falsas restricciones que Japón habría aprobado contra el islam durante la presidencia de Shinzo Abe, entre las que figuraban las falsas prohibiciones de conceder ciudadanía a los musulmanes, de enseñar árabe o “lenguas islámicas” en las universidades, o de alquilar una vivienda.
Verificat desmintió en febrero un mensaje viral que afirmaba que una técnica policial de inmovilización de personas violentas o ebrias era un método de captura y deportación de migrantes. También estableció como falsa la existencia de un ministerio de deportaciones: el gobierno japonés ha creado una oficina de “coexistencia armoniosa con los extranjeros” que colabora con el Ministerio de Justicia para impulsar deportaciones, pero no es el organismo encargado de llevarlas a cabo.