Cuatro años de desinformación sobre la guerra en Ucrania

Desde la invasión rusa en 2022, decenas de proyectos y medios de fact-checking en todo el mundo han analizado la información falsa o descontextualizada que ha generado el conflicto

Desde la invasión rusa en 2022, decenas de proyectos y medios de fact-checking en todo el mundo han analizado la información falsa o descontextualizada que ha generado el conflicto

,

Este martes se cumplen cuatro años de la invasión rusa en Ucrania el 24 de febrero de 2022, un conflicto que sigue activo y que, según Naciones Unidas, ha provocado el desplazamiento forzado de casi 10 millones de personas y cientos de miles de muertos. Desde entonces, varios organismos europeos e internacionales en todo el mundo han analizado el papel de la desinformación, la inteligencia artificial y las noticias falsas en esta “primera guerra mundial en TikTok”, cómo la bautizó The New Yorker.  

El European Digital Media Observatory (EDMO), una red de verificación de datos a la que pertenecen 34 organizaciones, incluida Verificat, detectó un gran pico de desinformación en marzo de 2022. Casi el 60% de toda la desinformación registrada ese mes tenía que ver con la invasión rusa, un porcentaje que ninguna otra temática ha alcanzado en ese periodo de tiempo. Desde entonces ha descendido sustancialmente el ruido, pero se mantiene, con algunos repuntes más moderados en marzo de 2024 y 2025.

El Portal de investigación sobre desinformación sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania, un proyecto de la Universidad Metropolitana de Toronto y del centro de investigación Social Media Lab, desde la invasión ha recogido más de 5.000 fact-checks por parte de decenas de medios de verificación en todo el mundo. Según publicaba ya en marzo de 2022 la organización EU Disinfo Lab, la rápida respuesta tiene que ver con las lecciones aprendidas sobre desinformación durante la Covid-19. También la rápida propagación de las mentiras.¡Te lo explicamos! 

Desinformación antes de la invasión

Los contenidos engañosos existían ya antes de la invasión. El Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ, por sus siglas en inglés) asegura que el presidente ruso, Vladimir Putin, había justificado la incursión militar repetidamente «afirmando falsamente que se trataba de un ataque preventivo contra la amenaza de agresión ucraniana, impulsada por la ideología neonazi y con el apoyo de Estados Unidos y sus alíados».

En el discurso de Putin del 21 de febrero de 2022, antes de llevar a cabo la invasión, medios internacionales como The Washington Post detectaron una serie de informaciones engañosas o descontextualizadas.

Putin describió en ese momento a Ucrania como un país de reciente creación de “la Rusia bolchevique y comunista”, pero la cultura y la lengua del país han existido durante siglos. El presidente ruso en ese discurso también hizo referencia a privilegios económicos que supuestamente le aportaba Rusia a Ucrania, y que estaban descontextualizados, también se refirió a las protestas de 2014 conocidas como Euromaidan como “golpe de estado”, a la supuesta intención de Ucrania de crear armas nucleares, o la supuesta injerencia por parte de Estados Unidos. Todas ellas teorías que hemos desmentido desde Verificat y otras plataformas, como EUvsDisinfo.

Las principales narrativas desinformadoras durante el conflicto

A lo largo de la guerra en Ucrania, han surgido decenas de iniciativas de verificación de datos, que junto con las plataformas de verificación, han analizado la información que se comparte y han detectado una serie de narrativas desinformadoras desde el inicio del conflicto. 

Como se explica Tommaso Canetta, coordinador de verificación de datos en EDMO, «las narrativas principales de desinformación detectadas por el EDMO eran principalmente coherentes con los argumentos del Kremlin y los intereses de Rusia». Los verificadores europeos detectaron también «cierta desinformación pro-Ucrania durante el mismo período, pero no es comparable con el alcance de la desinformación pro-Rusia», dice Canetta, que añade que estos mensajes han contaminado la inteligencia artificial (IA): «No sólo imágenes y vídeos generados por IA que muestran una realidad (LLM) que repiten la propaganda rusa”.

Se trata de un tema tan importante para algunos países, que incluso han publicado informes gubernamentales al respecto. Es el caso del gobierno federal alemán, que en 2023 va compartió una guía sobre la desinformación en torno al conflicto, donde asegura que “despreciar, distorsionar, distraer e inquietar” es el método utilizado por parte de Rusia. Tanto esta guía, como proyectos como EU Disinfo Lab y también Verificat, destacan varias narrativas, principalmente emitidas desde Rusia, pero también desde el bando ucraniano.

«Ucrania tiene armamento nuclear«

La guía alemana detalla que Ucrania «se atiene al Tratado de No-proliferación Nuclear (NPT, por sus siglas en inglés) y que después de la Guerra Fría entregó a Rusia las armas nucleares heredadas de la Unión Soviética. A cambio, Rusia se comprometió a respetar la soberanía y la integración». La organización Nuclear Threat Initiative (NTI) describe la situación de las armas nucleares en el país y establece que no tiene actualmente.

«El gobierno ucraniano, liderado por Volodímir Zelenski, es un régimen neonazi«

Cómo describe la organización de verificación de datos EU DisinfoLab, ha sido muy común, también, acusar de nazismo al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y a la población. Se han difundido imágenes falsas de banderas nazis en las calles, y fotos tomadas fuera de contexto de Zelenski con una camiseta con una supuesta esvástica, entre otras muchas. 

«Desde el miedo a una Tercera Guerra Mundial hasta un desastre biológico«

Cuando la desinformación sobre las supuestas armas nucleares se amplía, consigue crear un estado de alarma y pánico, como recoge EDMO. Principalmente se propaga a través de dos afirmaciones: “otros países estarían dispuestos a unirse a la lucha, y la guerra podría provocar un desastre biológico o nuclear aterrador”. Se trata de narrativas que han sido desmentidas en varias ocasiones, por Maldita y Neutral, entre otros.

Según EDMO, también circulaban mensajes asegurando que Estados Unidos tenía laboratorios biológicos en Ucrania. Una información también desmentida por fact-checkers de distintos países, como Maldita, en España, o Facta, en Italia.

«Heroísmo ucraniano enaltecido por mensajes virales«

Como recoge EDMO, también hubo cierta desinformación pro-Ucrania. Estos mensajes tendían a exagerar las operaciones de las fuerzas ucranianas y el papel del presidente Zelenski en el conflicto armado. En algunos casos, se le ha presentado como un héroe nacional que combate directamente junto a los soldados, con imágenes difundidas en las redes que, aunque son reales, corresponden a una visita en la región del Donbás en 2021, antes del inicio de la guerra.

Desinformaciones en los vecinos europeos

El proyecto #UkraineFacts, desarrollado por Maldita.es y llevado a cabo por miembros de la red internacional de fact-checking IFCN, mapea más de 3.000 desinformaciones y revela que donde más se han registrado en el mundo es en Ucrania, con el 24% del total, seguida de Georgia (16%).

Una investigación publicada en el International Journal of Communication describe cómo la invasión rusa «ha ido acompañada de la difusión de narrativas estratégicas destinadas a legitimar la agresión militar y a minar el apoyo internacional a Ucrania». También lo recoge el Digital Forensic Research Lab. La investigación añade que estos mensajes han sido también adoptados «por varios actores en Europa» e integrados «en los discursos públicos nacionales», en concreto en Francia, Alemania, Hungría, Italia, Lituania, Polonia y Suecia.

EDMO, que una semana después de la invasión rusa creó un grupo de trabajo específico para aportar conocimientos sobre esta «guerra informativa» que preveían de larga duración, «con el objetivo de generar fatiga informativa, enturbiar las conversaciones y difuminar la distinción entre lo real y lo que no lo es», detalla la evolución de la desinformación a lo largo de estos cuatro años en Europa.

Desinformaciones en el mundo

Como describe Canetta, desde el EDMO, «no pocas veces detectamos que las mismas narrativas de desinformación y afirmaciones falsas impulsadas por Rusia eran difundidas por Donald Trump y otros miembros de la administración [estadounidense]».

Pero no sólo en Estados Unidos se da esta situación. También en otras partes del continente americano, como recoge el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés). En el artículo de opinión, Daniel F. Runde, asesor senior en la Oficina del Presidente del CSIS, describe que “Rusia ha trabajado para presentarse como un aliado de los países de América Latina y el Caribe (ALC) ante el Occidente “neocolonial”, minar el apoyo a la OTAN y abrir vías para el comercio entre Rusia y ALC con el objetivo de reducir el impacto económico de las sanciones occidentales”.

Herramientas con información verificada

Para contrarrestar todo el ruido y la confusión, han surgido iniciativas con información y datos verificados. Desde el mundo de la academia se creó, por ejemplo, el Portal de investigación sobre desinformación sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania, de la Toronto Metropolitan University y del centro de investigación Social Media Lab, que sirve como recurso centralizado para analistas e investigadores, y que cuenta con una gran base de datos.

Existe también Eyes on Russia, que a través de datos abiertos expone las violaciones de derechos humanos y los crímenes en el territorio en conflicto. 

También la organización Stopfake.org, un proyecto de la plataforma educativa Media Reforms Center, que verifica y comparte contenidos en 14 idiomas, y que ofrece información actualizada sobre lo que se publica en torno al conflicto. EUvsDisinfo, un proyecto que forma parte del servicio diplomático de la UE, lleva a cabo una tarea similar, con una lista de verificaciones también actualizadas.