¿Qué supone el cambio de cifrado en los mensajes de Instagram?
Meta ha anunciado la eliminación del cifrado de extremo a extremo en los chats privados, una medida que amenaza la privacidad en la aplicación
Meta ha anunciado la eliminación del cifrado de extremo a extremo en los chats privados, una medida que amenaza la privacidad en la aplicación

La privacidad se torna más frágil en Instagram. Meta ha anunciado que a partir del próximo 8 de mayo eliminará el cifrado de extremo a extremo de los mensajes, hasta ahora vigente en chats privados entre usuarios. La empresa no ha emitido ningún comunicado de prensa, sino que lo ha hecho saber a través de una notificación en la misma aplicación.
Con esta nueva medida, Mark Zuckerberg desvía la línea que había defendido en el 2019, cuando aseguró que lo correcto era trabajar para implementar el cifrado de extremo a extremo en todas las comunicaciones privadas. Del 8 de mayo en adelante, los contenidos que se compartan en los chats de Instagram no serán privados y Meta podrá acceder a ellos.
¿Qué es el cifrado de extremo a extremo?
Los mensajes cifrados de extremo a extremo garantizan que sólo el usuario y la persona o personas con las que se mantiene la conversacion puedan ver o escuchar lo que se envía sin que nadie más, “ni siquiera Meta”, pueda hacerlo, tal y como explica la misma plataforma. Esta privacidad se consigue cuando el dispositivo emisor bloquea el mensaje que se envía y no se desbloquea hasta que el dispositivo receptor lo recibe, explica a Verificat Jordi Serra, profesor de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya.
Ahora, con la nueva medida propuesta, Meta elimina la posibilidad de mantener conversaciones cifradas por mensajes privados en Instagram. Esta decisión, según Serra, atenta contra la privacidad y la seguridad de los usuarios.
Desde Verificat hemos preguntado a Meta el motivo de esta decisión y la compañía ha respondido que «muy pocas personas optaban por la mensajería con cifrado de extremo a extremo en los mensajes directos» y que, por tanto, la decisión no supondrá ningún cambio para el grueso de la población. El cifrado era una opción que no venía predeterminada y que debía activarse manualmente, a diferencia de WhatsApp, donde funciona «sin necesidad de activar ninguna notificación».
Instagram podrá acceder a tus conversaciones
Meta no ha explicado qué pasará con estos mensajes ni cuál es la intención de este cambio de gestión de datos. Desde la academia, Serra apunta que, si no son privadas, la empresa puede utilizarlas como considere.
De acuerdo con el artículo 9 del Reglamento Europeo de Protección de Datos, los datos personales, entendidos como aquellos que definen el perfil identitario de una persona, no se pueden tratar. Sin embargo, si esta información se comparte en conversaciones privadas sin cifrado, puede resultar susceptible de ser utilizada por la compañía o por terceros, alerta Serra. «Estas informaciones dejan de ser datos protegidos y pasan a ser datos no cifrados», alerta. Por eso, el investigador y profesor de la UOC recomienda evitar difundir información personal, como datos bancarios, a través de este tipo de chats.
Privacidad percibida vs. privacidad real
La medida ha vuelto a hacer saltar las alarmas en cuanto a la privacidad de la ciudadanía en las redes. Sin embargo, Serra recuerda que, aunque hasta ahora existía la opción de cifrar las conversaciones privadas de Instagram y proteger su contenido, los metadatos (datos como la ubicación desde donde se ha hecho una foto o la fecha en que se ha creado un archivo) ya se recogían y se utilizaban en funciones como el entrenamiento de los modelos de IA. “La situación ya era grave y se conseguían perfilar a muchos usuarios, pero ahora han dado un paso más allá”, sintetiza el experto.
En este contexto, Serra apela sobre todo al criterio de los usuarios. «Debemos aplicar el sentido común», resume. El investigador recomienda limitar el uso de este tipo de canales para compartir información sensible y evitar, en la medida de lo posible, compartir datos personales como información bancaria o contenidos que puedan comprometer la privacidad. También insiste en que es necesario ser consciente del uso que se hace de las plataformas y del tipo de comunicación que se mantiene.