Qué dice realmente el Índice de seguridad de las mujeres: España no ha retrocedido 20 posiciones, ha cambiado la metodología
No hay evidencia de que la seguridad de las mujeres haya caído en los últimos años
No hay evidencia de que la seguridad de las mujeres haya caído en los últimos años

¿Qué se ha dicho?
Que España ha caído 20 posiciones en el índice de países seguros para la mujer desde que Pedro Sánchez es presidente.
¿Qué sabemos?
Que la puntuación de España se ha mantenido estable, pero ha descendido dentro de la clasificación porque otros países le han adelantado.
Varios medios de comunicación han publicado que, desde la llegada de Pedro Sánchez, España ha descendido 20 posiciones en el Índice de la Universidad de Georgetown, que mide el bienestar y la seguridad de las mujeres, porque «existe el triple de violaciones». Es ENGAÑOSO.
El índice Mujeres, Paz y Seguridad (MPS), desarrollado en 2017 por la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos, y actualizado bienalmente, tiene como objetivo evaluar el bienestar y la seguridad de las mujeres a partir de tres grandes dimensiones: inclusión, justicia y seguridad, cada una de las cuales se analiza con un conjunto de indicadores.
La metodología cambió en 2023, por lo que es erróneo comparar los primeros datos (2017) con los más recientes (2025), tal y como especifica un informe del grupo de investigadores. Entre 2017 y 2021, con la metodología inicial, España mejoró la puntuación, pese a perder posiciones (porque otros países la mejoraron más); y entre 2023 y 2025, con el cálculo actual del índice, ha mejorado tanto la posición como la puntuación. El índice no mide ningún indicador relacionado con las violaciones.
«España cae 20 posiciones en el índice de países seguros para las mujeres desde que llegó Sánchez: existe el triple de violaciones»
En 2017, España ocupaba la quinta posición del índice global con una puntuación de 0,860 sobre 1. Dos años después, mantenía la misma puntuación, pero descendía diez posiciones. En 2021, con una mejora hasta los 0,872 puntos, se situaba 14ª. Sin embargo, en su cuarta edición la puntuación fue de 0,859, y España pasó a ocupar la 27ª posición. En la actualidad, es el 25 país, con una puntuación de 0,862. Sin embargo, los datos no son comparables, de acuerdo con el equipo científico que realizó el ranking, por cambios en la metodología.
Uno de los artículos afirma que uno de los motivos por los que España ha retrocedido posiciones en el ranking tiene que ver con un supuesto aumento de la violencia de género y las agresiones sexuales. Sin embargo, ningún indicador del índice elaborado por la Universidad de Georgetown mide esta dimensión. Sí mide la violencia en la intimidad de la pareja, pero la forma en que lo hace ha cambiado con los años y, por tanto, no se puede comparar. También se analiza la percepción de seguridad, que en España pasa del 80,3% de 2017 al 75% actual.
No se pueden comparar los datos de los índices por cambios en la metodología
Hasta 2023, el índice WPS se elaboraba a partir de 11 indicadores según detalla una publicación del grupo. A partir de ese año, los investigadores añadieron la mortalidad materna y la violencia política hacia las mujeres como nuevos ítems a evaluar, pero no las violaciones. Además, dos de los indicadores utilizados cambiaron: el acceso a la justicia reemplazó las normas discriminatorias por género y la proximidad al conflicto sustituyó a la violencia organizada. Por último, la forma de medir la tasa de empleo femenino también sufrió modificaciones: de contar el empleo en mayores de 25 años, a analizarlo por la franja de edad de 25 a 64 años.
«Si bien estos ajustes dibujan una imagen más detallada del estatus de las mujeres e incrementan el valor del índice, su adición implica que los rankings y puntuaciones de este año (2023) no son directamente comparables con las de los años previos», escribía el equipo científico.
Verificat se ha puesto en contacto con la Universidad de Georgetown para saber si el equipo dispone de datos de 2017, 2019 y 2021 comparables con los actuales, pero en el momento de publicar esta verificación no habíamos obtenido respuesta. Por ahora, podemos comparar los datos de los tres primeros años y, por separado, los de los dos últimos.
¿Cómo clasifican cada uno de los países?
El artículo que circula por las redes sociales destaca que países como Emiratos Árabes Unidos, que ocupa la 20ª posición, donde las mujeres musulmanas requieren una tutela masculina en ámbitos como el matrimonio (artículo 18), se sitúan por encima de España en el ranking. Sin embargo, las variables utilizadas para la elaboración del índice no se corresponden directamente con este tipo de cuestiones.
La Universidad de Georgetown otorga el mismo peso a cada uno de los indicadores que componen el índice, según indica su página metodológica. Esto implica que un buen resultado en determinadas variables puede compensar peores registros en otras y elevar la puntuación global. Así, aunque los Emiratos Árabes Unidos obtienen peores puntuaciones que España en inclusión financiera, discriminaciones legales y acceso a la justicia, las buenas cifras en materia de percepción de la seguridad o la representación parlamentaria, donde existe paridad obligatoria, los sitúan por encima.
Otros indicadores también ponen el foco en la desigualdad de género
Más allá del estudio de Georgetown, existen otros rankings internacionales que, a pesar de no centrarse exclusivamente en el bienestar de las mujeres, analizan la desigualdad de género mediante variables análogas.
Entre los más destacados figuran los elaborados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), como el Índice de Desarrollo de Género (IDG), y el Índice Global de Brecha de Género del Foro Económico Mundial (FEM).
En ambos casos, la posición de España es coherente con los datos de la Universidad de Georgetown: el país se sitúa en el puesto número 12 de la clasificación del FEM y en el 27 en la de Naciones Unidas. Ambos índices muestran una tendencia estable o, incluso, de mejora en los últimos 10 años.
De hecho, el propio índice de Georgetown, dentro de su metodología, recoge cómo los datos se comparan con otras publicaciones, como el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, para estudiar la correlación y evolución de la situación de la mujer.
Más denuncias no es sinónimo de mayores agresiones
Las denuncias por agresiones sexuales con penetración han crecido en España un 190,3% desde 2018, según el Portal Estadístico de Criminalidad, como ya explicamos en VERIFICAT. Sin embargo, cabe puntualizar que, desde la aprobación de la ley del ‘sólo sí es sí’, los delitos de abuso sexual con penetración quedaron incluidos dentro del tipo penal de las agresiones sexuales con penetración. Por este motivo, sería erróneo comparar ambos datos.
Igualmente, como menciona el Balance de Criminalidad, el incremento de este tipo de denuncias está íntimamente relacionado con el crecimiento de las políticas de concienciación, además de la reducción de la tolerancia frente a cualquier delito contra la libertad sexual. Esto favorece que las víctimas decidan llevar el caso a la justicia. En 2024, el 1,5% de las mujeres sufrieron violencia física en la pareja en los últimos 12 meses, y un 1,8%, violencia sexual, según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer del Ministerio de Igualdad.