Gran reemplazo y bromas sobre el colonialismo: el odio racista se reproduce en las redes durante el Mundial

La FIFA ha detectado y eliminado más de 9.700 mensajes discriminatorios por motivos de raza en las cuentas de los jugadores durante la fase de grupos del Mundial

La FIFA ha detectado y eliminado más de 9.700 mensajes discriminatorios por motivos de raza en las cuentas de los jugadores durante la fase de grupos del Mundial

Imagen de un jugador de fútbol en el Mundial para hablar de comentarios racistas. / Gonzalo Acuña
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El racismo en el mundo del deporte y el fútbol no es un fenómeno nuevo, y las redes han permitido que estos comentarios puedan expresarse directamente contra los jugadores con una audiencia de millones de personas y de manera anónima. La FIFA ha puesto cifras a esta realidad: mediante un sistema automatizado de detección en las cuentas de los jugadores de las selecciones nacionales, ha identificado 89.000 comentarios ofensivos, de los cuales el 11 % eran racistas, durante los 21 días que duró la fase de grupos del Mundial.

Para proteger a los miembros de las selecciones nacionales, la FIFA puso en marcha durante el Mundial de Catar 2022 un servicio voluntario basado en inteligencia artificial que monitoriza las cuentas de los jugadores que se adhieren al programa. La IA detecta comentarios ofensivos y discriminatorios en sus publicaciones, los oculta automáticamente y, cuando corresponde, la FIFA los denuncia ante las plataformas. La organización explica que ha detectado 13 veces más comentarios ofensivos que en 2022, aunque hay que tener en cuenta que este año participan 16 selecciones más y que la inteligencia artificial también ha sido perfeccionada y ha evolucionado durante estos cuatro años.

Sin embargo, este servicio solo incluye los comentarios publicados en las cuentas de los participantes. Basta con entrar en cualquier red social, como X o TikTok, para encontrar fácilmente publicaciones de contenido racista en el contexto de los acontecimientos deportivos. De hecho, no resulta difícil encontrar usuarios que incluso celebran un supuesto aumento del racismo en el fútbol, una afirmación que no puede verificarse.

La Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea (DSA) busca proteger sus derechos fundamentales en línea y obliga a las plataformas a eliminar el contenido ilegal o que infrinja derechos, es decir, publicaciones de carácter racista que también constituyan un delito de discurso de odio, una categoría penal que ha sido históricamente difícil de juzgar en relación con los contenidos en línea, eminentemente anónimos.

Meta (Facebook e Instagram), TikTok y X prohíben el discurso de odio por razón de raza, etnia y origen nacional (entre otros atributos protegidos), con definiciones similares: ataques directos, deshumanización, insultos y estereotipos dañinos. Meta retira lenguaje deshumanizante, insultos y estereotipos dañinos con raíces históricas de exclusión, y TikTok aplica una definición similar, pero destaca por un sistema de detección mixto (humano y automatizado) que revisa cualquier formato de contenido, incluidos vídeos y gestos. X también prohíbe ataques por estos motivos, incluyendo referencias a eventos violentos como el Holocausto, pero se diferencia de las otras dos plataformas por un enfoque menos proactivo y depende más de las denuncias de los usuarios que de una detección activa propia.

Ataques a las selecciones europeas con jugadores racializados y elogios a las que no los tienen

Uno de los discursos habituales consiste en señalar selecciones europeas como la de Francia o Inglaterra porque muchos de sus jugadores son racializados. Estos usuarios ponen en duda que Francia sea una “selección europea”, como sí consideran que lo es Polonia, porque solo tiene jugadores blancos, y afirman que los “franceses de verdad” no apoyan a su selección. Otros, en cambio, critican que los ciudadanos de un país europeo animen a una selección supuestamente europea formada “por jugadores africanos”, a pesar de que tener la nacionalidad requisito para formar parte de cualquier selección nacional.

Otra narrativa apunta que los jugadores racializados o de origen migrante son peores que los blancos y que están empeorando la calidad del juego de las selecciones europeas. Algunas publicaciones, por ejemplo, utilizan imágenes de la selección alemana o francesa de hace años, cuando solo participaban jugadores blancos, para afirmar que el equipo era mejor en aquel momento, por ejemplo, después de que Alemania fuera eliminada en los dieciseisavos del Mundial. Una de las comparaciones estrella de esta narrativa es la que contrapone la imagen de Kylian Mbappé, de la selección francesa, nacido en Francia de padre camerunés y madre argelina, con Erling Haaland, de la selección noruega, blanco y, supuestamente, mejor jugador para los aficionados que se centran en el color de su piel. La comparación entre los dos jugadores, por sus habilidades, es uno de los temas de debate en el mundo del fútbol actualmente, como mostró recientemente la UEFA en una comparativa basada en datos.

uchas publicaciones afirman que la participación de jugadores del Mundial con familias originarias de África en las selecciones europeas es una clara representación del Gran Reemplazo, una teoría conspirativa ampliamente desmentida, como hemos explicado en Las mentiras alimentan el odio, que afirma que hay un plan orquestado por las élites para sustituir a la población europea con inmigrantes, mayoritariamente del continente africano. Para defenderlo, algunos usuarios apuntan a una supuesta propaganda sobre el éxito deportivo de los africanos, cuestionando la calidad deportiva de las personas de este origen que participan en las selecciones de todo el mundo.

Memes racistas y que banalizan el colonialismo

En paralelo, circulan contenidos sobre el Mundial que se presentan como «humor» pero reproducen estereotipos racistas clásicos, como las burlas sobre la higiene o la inteligencia de las personas por su color de piel, o referencias despectivas al origen africano o latinoamericano de jugadores. El formato del meme facilita que este contenido se difunda rápidamente y se pueda defender como sarcástico, cuando en realidad normaliza la desinformación y los imaginarios racistas.

También circulan extensamente bromas que banalizan o incluso reivindican la colonización. Muchas de las selecciones que participan en el Mundial representan países que fueron colonizados por potencias europeas que también compiten en él: Marruecos, Argelia, Senegal, Costa de Marfil o Camerún fueron colonias francesas; Nigeria, Ghana o Egipto lo fueron del Imperio británico; Argentina, México, Colombia o Ecuador lo fueron de España.

A pesar de ello, es habitual encontrar en redes comentarios y memes de cuentas de países colonizadores que se burlan de selecciones de antiguas colonias. Las publicaciones comparten imágenes, montajes o vídeos cortos que se presentan como humor, pero que en realidad reproducen estereotipos racistas clásicos como un supuesto atraso en el desarrollo del país, asociaciones con la pobreza o la “barbarie”, e incluso bromas que banalizan agresiones y crímenes cometidos durante la colonización (como el genocidio en el Congo a manos de Bélgica).