Verificat presenta un repositorio pionero con evidencia científica sobre el impacto de las redes sociales en menores

La herramienta aporta datos verificados ante el anuncio de la presidenta de la Comisión Europea de impulsar una regulación comunitaria

La herramienta aporta datos verificados ante el anuncio de la presidenta de la Comisión Europea de impulsar una regulación comunitaria

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Con el anuncio de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de impulsar una ley comunitaria para regular el acceso a las redes sociales para menores de edad, Verificat presenta un repositorio digital que reúne de forma pionera los datos verificados, estudios y consensos basados en la evidencia científica disponibles hasta la fecha sobre los efectos potenciales de las pantallas y las plataformas digitales en la infancia y la adolescencia.

El objetivo de “Redes sociales: ¿Cómo impactan en la salud y el desarrollo de los menores?” es ofrecer una radiografía rigurosa, libre de sesgos y contrastada por Verificat, la primera y única plataforma de fact-checking de Catalunya acreditada por los organismos internacionales de verificación IFCN y EFCSN, sobre los usos de estas tecnologías entre los jóvenes, el impacto en su salud y la efectividad de las medidas aplicadas para contrarrestarlos. 

No hay evidencia que permita decir que el uso de las redes sociales causa directamente perjuicios concretos, pero sí que hay suficiente muestras que señalan que el diseño de las plataformas es responsable de que los jóvenes hagan un uso problemático

“No hay evidencia que permita decir que el uso de las redes sociales causa directamente perjuicios concretos, en cierto modo, porque este tipo de estudios serían éticamente inadmisibles. Sí que hemos conseguido, sin embargo, recoger suficientes muestras que señalan que el diseño de las plataformas es responsable de que los jóvenes hagan un uso problemático y que esto derive en consecuencias negativas”, señala Laura Cercós, verificadora de ciencia en Verificat.

La presidenta de la CE ha comunicado durante el discurso del Estado de la Unión el lanzamiento de una normativa con un enfoque gradual y diferenciado por edades, con niveles de protección adaptados a cada casuística. Von der Leyen ha concretado que no se permitirá el acceso a las redes a menores de 13 años y que no habrá cuentas personales para menores de 15. En esta franja, de los 13 a los 15, “solamente habrá minicuentas creadas y supervisadas por las familias, con restricciones de tiempo”, por ejemplo. 

El diseño adictivo de las redes, clave en el malestar psicológico

“No se trata del acceso de los menores a las redes, sino de cuándo y cómo permitimos que las redes accedan a nuestros menores”, ha alertado Von der Leyen. Mientras que la evidencia científica recopilada por Verificat muestra que el tiempo total de pantalla, por sí solo, no permite predecir los efectos que su uso tendrá en la salud mental de los jóvenes, los estudios sí que recogen asociaciones entre los patrones de uso adictivos generados por el propio diseño de las plataformas (scroll infinito, algoritmos personalizados, notificaciones y recompensas sociales, como los “me gusta” o las republicaciones…) y el malestar psicológico de los menores.

Según el Informe Mundial de la Felicidad 2026, de Naciones Unidas, el uso intensivo de las redes contribuye a una caída importante del bienestar mental en los adolescentes, especialmente entre los que viven en países de habla inglesa y en Europa occidental. Además, la etapa de los 11 a los 15 años es la más sensible a sufrir alteraciones del sueño, de la actividad física y el rendimiento académico derivados, precisamente, de los patrones de uso problemático.

“Entre los 15 y los 18 años, el diseño seguro será obligatorio”, ha subrayado la presidenta de la Comisión, y ha avanzado que en otoño se presentará una Ley de equidad digital para proteger también a las personas adultas del diseño adictivo de las plataformas.

¿La regulación o prohibición han demostrado ser efectivas?

Ante la medida anunciada por la presidenta de la Comisión Europea, que responde a las peticiones de estados como Francia y que se alinea con los pasos tomados anteriormente por países como Australia, el repositorio advierte de que todavía no hay estudios que demuestren los beneficios de las prohibiciones. La incógnita se extiende, también, a su cumplimiento, ya que las primeras encuestas con respecto al caso australiano, pioneros en aplicar restricciones, indican que las plataformas todavía no han conseguido identificar ni eliminar de forma eficaz las cuentas de menores y, por tanto, mantienen el acceso de sus perfiles. 

Los estudios disponibles sobre el caso australiano indican que las plataformas todavía no han conseguido identificar ni eliminar de forma eficaz las cuentas de menores y que, por tanto, estos mantienen el acceso a sus perfiles

En este contexto, la regulación y el rendimiento de cuentas de las grandes tecnológicas se erigen como vía complementaria para remediarlo. La Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés) es la receta impulsada desde la Unión Europea para exigir a las plataformas analizar y mitigar los riesgos que su uso tiene en los usuarios. “Serán las plataformas las que deban demostrar que son seguras”, ha advertido Von der Leyen. 

Actualmente, la Comisión Europea ya investiga a TikTok, Instagram y Facebook (Meta) por incumplimientos de la normativa y la compañía de Mark Zuckerberg deberá pagar 17.100 millones de dólares por los posibles daños de sus plataformas en la salud de los menores.