13/10/2026
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Ariadna Mañé

Las elecciones anticipadas convocadas para el 29 de noviembre han hecho reavivar antiguos discursos que apuntan (sin pruebas) a un fraude electoral orquestado por el Gobierno español. Una parte de esta narrativa levanta sospechas sobre el papel de la empresa Indra en las elecciones y la acusan de manipular el recuento de votos al servicio del Gobierno y, específicamente, del PSOE. Las acusaciones han vuelto a cobrar fuerza porque los comicios se celebrarán meses antes de que termine la actual licitación para realizar el análisis provisional de resultados la noche electoral, vigente hasta 2027 y que desde hace años recae en esta empresa.

Indra no hace el recuento de votos, sino que difunde en directo los resultados provisionales el día de las elecciones: incluso si los manipulara, esto no afectaría a la composición final del parlamento. ¡Te lo explicamos!

El recuento de votos lo hacen las mesas electorales, no Indra

El procedimiento para el escrutinio está establecido en laley del régimen electoral general. El día de las elecciones, las votaciones se cierran a las 20:00 horas y el escrutinio comienza en las mesas electorales inmediatamente después. El presidente de la mesa extrae, uno a uno, los sobres de la urna, lee la candidatura en voz alta y enseña la papeleta a los vocales, interventores y apoderados. Cuando terminan el recuento, confirman el número de votos con el número de personas anotadas en la lista de electores y se destruyen todas las papeletas, excepto aquellas que han recibido alguna queja o duda.

Todo este proceso es abierto y la presencia de los apoderados de los diferentes partidos garantiza que no se manipula el recuento en favor ni en contra de nadie.

Una vez contadas todas las papeletas, la mesa hace públicos los resultados inmediatamente con un acta de escrutinio que debe colgar en el exterior o en la entrada del local y entrega una copia a interventores y apoderados y al representante de la Administración.

Después, las mesas electorales elaboran el acta de la sesión, con el número de electores total, el número de electores que ha votado, las papeletas nulas o en blanco, y los votos obtenidos por cada candidatura (artículo 99 de la LOREG).

Preparan la documentación electoral en tres sobres: el primero contiene el expediente electoral (con originales del acta de constitución y del acta de la sesión, la lista numerada de votantes y las papeletas anuladas o reclamadas, y la lista del censo utilizada y las certificaciones censales aportadas), y el segundo y el tercer sobre contienen copias de las actas.

El presidente (con los vocales e interventores que lo deseen) entrega el primero y el segundo sobre al juez del Tribunal de Instancia o de la Oficina de Justicia correspondiente, quien entrega el primer sobre a la Junta Electoral encargada del escrutinio y archiva el segundo. El tercer sobre se entrega al funcionario de Correos, que también lo entrega a la Junta Electoral.

Finalmente, entre cinco y ocho días después de las elecciones, la Junta Electoral realiza el escrutinio general, verificando el recuento de las mesas y la suma de los votos. Elabora un acta con electores, votantes, votos por candidatura, en blanco y nulos, y calcula el número de escaños y cargos electos. Se abre un periodo para presentar reclamaciones y, una vez resueltas, la Junta proclama a los electos al día siguiente.

En un periodo de cuarenta días, la Junta publica en el BOE los resultados generales (artículo 108.6).

El papel de Indra en la difusión de resultados provisionales

El procedimiento oficial, desde que el presidente de mesa abre la urna a las 20 horas hasta que el BOE publica los resultados definitivos, puede durar hasta 40 días. Para poder ver el escrutinio en directo y conocer el resultado la misma noche, es necesaria la difusión de resultados provisionales. Y aquí es donde entra Indra.

El Gobierno está obligado a ofrecer información provisional de los resultados de los comicios, pero el Ministerio del Interior no es capaz de hacerlo con recursos propios. Por ello, contrata un servicio que reciba los datos que generan las mesas electorales (que incluyen los avisos de apertura, los avances de participación y los resultados), los procese y los difunda, según está indicado en el pliego de prescripciones técnicas de la licitación adjudicada en 2023, y que finaliza en 2027. Fue adjudicada a la empresa Indra.

Así, el representante de la Administración en cada mesa, mediante un dispositivo móvil del Ministerio del Interior que ha sido sujeto a una auditoría de seguridad por parte del CNI, transmite a Indra las actas de escrutinio que la mesa electoral elabora la noche de las elecciones. Indra aplica las fórmulas correspondientes y calcula la distribución de escaños, el porcentaje de participación y realiza la comparación con datos de votaciones anteriores.

La licitación también establece un horario de difusión de la información: a partir de las 8 de la mañana, Indra comunica la apertura de cada mesa electoral; alrededor de las 2 de la tarde debe compartir el primer avance de la participación, hacia las 6 de la tarde debe informar del segundo avance. Finalmente, a partir de las 9 de la noche y a medida que las mesas electorales comunican los resultados del escrutinio, ofrece los resultados provisionales.

Indra procesa y comunica los resultados provisionales, no los definitivos

Así, el rol de Indra se limita a la recolección de datos provisionales a lo largo de la jornada y a su difusión. Sin su papel (o cualquier otra empresa que asuma la licitación), no se conocería el avance de la participación electoral al mediodía, ni la estimación de escaños la misma noche electoral. Sin embargo, Indra no interviene en el recuento de votos, que se hace presencialmente en la mesa ante interventores y apoderados, ni puede modificar los resultados que el BOE publicará al cabo de unos días.

Así, incluso si Indra manipulara los datos, solo podría hacerlo en los provisionales, por lo que el resultado oficial de las elecciones (el que se publica en el BOE) no cambiaría. De hecho, una vez que este se publicara, la manipulación sería muy evidente.

¿Quién controla Indra?

Indra es una multinacional española dedicada a los sectores de la defensa, aeroespaciales y tecnologías digitales avanzadas. En 2025 facturó 5.457 millones de euros, un 13% más que el año anterior, y cotiza en el IBEX 35. El presidente es Ángel Simón, exdirectivo de Agbar y CriteriaCaixa, y el consejero delegado del equipo directivo es Josep Maria Recasens, que hasta 2026 era presidente de Renault en España.

Su importancia en el sector público viene de ser un proveedor clave del Estado. El Estado, mediante la SEPI, controla el 28% del capital desde 2022, y entre sus clientes se encuentran Interior, Defensa, Adif y la Agencia Tributaria. Además, ha realizado el escrutinio electoral en casi todos los comicios en España.

Estos materiales han sido desarrollados en 2026 para el proyecto Prebunking at Scale, con el apoyo de la European Fact-Checking Standards Network.

Verificación elaborada por Ariadna Mañé, Ona Sindreu Cladera, Laura Cercós Tuset y Alba Tobella.

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