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07/10/2026
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Redacció
Ignacio Garriga en el Parlamento sobre ablaciones y matrimonios forzados
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¿Qué se ha dicho?

Que en Catalunya las ablaciones genitales femeninas, los matrimonios forzados, las violaciones y el uso del burka y el nicab van en aumento a causa de la inmigración.

¿Qué sabemos?

Que los datos sobre mutilaciones genitales y matrimonios forzados son muy limitados y no permiten hacer un estudio sobre los casos totales, que ningún estudio ha vinculado la inmigración a un número mayor de agresiones sexuales, y que no hay datos sobre el uso del burka y el nicab.

Ignacio Garriga, secretario general de Vox, afirmó el 30 de septiembre durante el debate de política general en el Parlament (hora 2:33:05) que en Catalunya “hoy en día” hay un “aumento de matrimonios forzados, violaciones, ablaciones genitales femeninas, proliferación del burka y el nicab”. Estas afirmaciones NO SON COMPROBABLES: no hay datos que las avalen o las desmientan.

No hay ninguna estadística que refleje fielmente el aumento o descenso de los tres primeros, que son delitos, ya que los datos de los Mossos d’Esquadra no recogen los casos totales, sino aquellos de los que han tenido constancia, tanto a raíz de una denuncia como de una actuación policial. Por otra parte, el uso del burka y el nicab no está penalizado y, además, no hay ningún dato ni estudio que permita comprobar la afirmación de Garriga.

«Mire cómo está Catalunya hoy en día: aumento de matrimonios forzados, violaciones, ablaciones genitales femeninas, proliferación del burka y el nicab […].»

Ignacio Garriga, secretario general de Vox

Como hemos analizado anteriormente, hace años que Vox insiste sin pruebas en que Catalunya y España viven una ola migratoria que estaría haciendo crecer los casos de ablaciones, de agresiones sexuales y de matrimonios forzados.

Los datos de mutilación genital y matrimonios forzados no aumentan, pero no reflejan todos los casos

Los datos disponibles sobre mutilación genital femenina y matrimonios forzados son de los Mossos d’Esquadra, que recopilan los casos conocidos y atendidos desde 2009. En el caso de las ablaciones, muestran que no se han superado las 15 desde 2018, y en los matrimonios muestran cifras de entre 10 y 18 anuales desde 2014, ambos casos con descensos desde principios de la década de 2010.

El Departamento de Igualdad es consciente de que las cifras de matrimonios forzados indican que esta forma de violencia machista en el ámbito familiar “ha permanecido invisibilizada e infradetectada”, según su plan de abordaje. También añade que “las bajas cifras son consecuencia de las pocas denuncias realizadas, ya sea por las propias víctimas que lo sufren o que están en riesgo de sufrirlo, o bien por personas de su entorno”.

Para la socióloga experta en migraciones Sònia Parella (UAB), los casos denunciados son «solo la punta del iceberg». Lo explicó a Verificat sobre todo en referencia a los matrimonios forzados, donde denunciar implica señalar a la propia familia y asumir el aislamiento, las represalias y la falta de apoyo.

En cuanto a las ablaciones genitales femeninas, un estudio de 2020 del Ministerio de Igualdad y la Fundación Wassu-UAB estimó que cerca de 1.575 niñas estaban en riesgo de ser víctimas de ellas en Catalunya. El cálculo se realizó a partir de los índices de prevalencia en los países de origen y teniendo en cuenta cómo afecta el proceso de asimilación cultural a la decisión de realizar o no esta práctica. La exdirectora de la fundación, Adriana Kaplan, explicó en declaraciones a Verificat en 2025 que, en este caso, no tener noticias son buenas noticias, y que cree que los casos están disminuyendo a raíz de una mejor prevención y sensibilización.

No hay evidencias de que los matrimonios forzados y las mutilaciones genitales femeninas estén en aumento, sino que se registran las denuncias de las víctimas que se atreven a acudir a la policía. Hay más mecanismos de detección, sensibilización y actuación, y que se denuncien refleja la eficacia de las medidas implementadas.

Detrás del aumento de agresiones sexuales conocidas hay más denuncias y no se puede relacionar con la llegada de población extranjera

Es cierto que los datos de delitos contra la libertad sexual conocidos han crecido en Catalunya: un 3,9 % entre 2024 y 2025 y un 57 % desde 2019, según el Ministerio del Interior. Ahora bien, este incremento se explica en parte por un aumento de las denuncias por violencia machista, gracias a la visibilización y los cambios culturales, y por cambios en las definiciones legales (con la Ley 10/2022, del “solo sí es sí”). No hay ninguna evidencia científica que lo vincule con la llegada de población extranjera. Ningún estudio ha demostrado una relación de causa-efecto entre el origen de las personas y la probabilidad de que ejerzan violencia machista, como hemos explicado anteriormente en Verificat.

Los porcentajes que suelen citarse para sostener esta idea proceden de datos judiciales o penitenciarios. Actualmente, en Catalunya hay 386 personas encarceladas por agresiones sexuales; 229 con nacionalidad extranjera y 157 con la española, según datos del Departamento de Justicia. El 99,8 % son hombres.

Sin embargo, como ha advertido el criminólogo José María López Riba en declaraciones pasadas a Verificat, extraer tendencias generales a partir de un número tan reducido de casos puede llevar a conclusiones erróneas: 355 agresores no representan a los más de 8 millones de habitantes de Catalunya. Además, la jurista Encarna Bodelón recuerda en una entrevista con Verificat que los datos policiales y penitenciarios no sirven para estudiar un fenómeno estructural, porque existen sesgos en los patrones de denuncia y en las actuaciones policiales.

No hay datos sobre el número de mujeres que llevan burka o nicab

Vox ha insistido repetidamente en que en Catalunya cada vez hay más mujeres que utilizan el burka y el nicab. Sin embargo, esta afirmación no está fundamentada, ya que no existe ninguna estadística o estudio que lo haya analizado.

Mar Griera, doctora en Sociología y directora del Grupo de Investigación en Sociología de la Religión de la Universidad Autónoma de Barcelona (ISOR-UAB), explicó en una entrevista a RAC1 que “no se ha hecho un diagnóstico sobre la situación real y no tenemos información al respecto. Ni siquiera los expertos conocemos el alcance real del fenómeno”.


Verificación elaborada por Ariadna Mañé, Ona Sindreu Cladera, Laura Cercós Tuset y Marc Masip.

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