
El 6 de octubre, el influencer y ex jefe de prensa del partido de Alvise Pérez, Se Acabó La Fiesta, Vito Quiles anunció la gira España combativa, durante la cual tiene la intención de visitar algunas universidades españolas para “abanderar la libertad donde más amenazada está”. En algunos tuits y vídeos ha dicho que serán “charlas”.
Su primera parada fue en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el pasado 16 de octubre. El acto, coorganizado por la asociación de estudiantes S’ha Acabat, finalmente no se celebró porque Quiles no fue admitido en el recinto universitario por parte del equipo de gobierno de la UAB, que alegaban que no tenía autorización, y por la manifestación y disturbios entre sus seguidores y los estudiantes convocados por la Plataforma Antifascista y el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC).
Vito Quiles, de 25 años, ha acumulado más de un millón y medio de seguidores en redes sociales por sus vídeos donde interpela con preguntas “incómodas” a políticos, en la calle y en el Congreso de los Diputados, donde aparece habitualmente. El Congreso está precisamente tramitando una normativa para limitar el acceso permanente a periodistas de medios de comunicación registrados como tales y regidos por el código deontológico.
La desinformación, en la pregunta
Los temas de los que habla Quiles suelen originarse en noticias falsas o desinformación, que primero publican portales con los que colabora, como EDATV, que, según la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), ha infringido el código deontológico porque no fundamenta las informaciones que publican. Las preguntas de Quiles tienen un preludio largo, cargado de contenido, que él establece como premisa verdadera. Por eso, la respuesta (o silencio) de los políticos no es especialmente relevante para su público: es Quiles quien da la información al hacer la pregunta.
Un ejemplo es el vídeo en el que pregunta a Mertxe Aizpurua, líder de EH Bildu en el Congreso, sobre la Global Sumud Flotilla. En el vídeo, Quiles afirma que varias personas vinculadas a ETA participaron y pide a Aizpurua su opinión sobre el tema. Formula la pregunta de manera que esta información quede presentada como real, aunque no ha sido demostrada. En el vídeo, la líder de EH Bildu se niega a contestar la pregunta, pero Quiles ha conseguido difundir que en la Flotilla había miembros de ETA, una banda desmantelada, y el silencio de Aizpurua le da la razón.
En otro caso, hablando con Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, Quiles pregunta sobre el apagón eléctrico del 28 de abril de este año, a raíz de una declaración del político en 2021 en la que aseguraba que un apagón por falta de suministro eléctrico era imposible. Cuando Quiles lo entrevista, omite el motivo específico que detallaba el portavoz de ERC, dando por hecho que Rufián se refería a cualquier tipo de apagón. Aunque las causas del apagón aún no se han establecido, nada confirma una insuficiencia en la producción de electricidad. La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (aelec) publicó un estudio este junio señalando un error de programación en el sistema de control de tensión. El público de Quiles, sin embargo, ya recibió el mensaje erróneo.
En otro vídeo del pasado diciembre, Quiles preguntó al Fiscal General, Álvaro García Ortiz, por qué “obedece a los intereses de la familia de Pedro Sánchez”, una declaración originariamente de Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, y repetida por Pepa Millán, portavoz de Vox en el Congreso. No es una afirmación fundamentada, y tampoco es el motivo por el que Quiles en el mismo vídeo también pregunta a García Ortiz por qué no dimite si está imputado por un delito de revelación de secretos en el caso de fraude de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. El juicio aún no se ha celebrado.
Los políticos y representantes públicos a los que hace las preguntas muchas veces ni siquiera responden, pero el silencio también es útil para reforzar la narrativa, ya que el mensaje falso o engañoso llega a la audiencia sin la verificación correspondiente. El contenido está más centrado en la confrontación y la especulación con los políticos que en sus respuestas o en los datos y la información. El discurso de Quiles lleva, así, a la desconfianza en las instituciones y otros medios, a quienes tilda de manipuladores y mentirosos.
En la encuesta sobre calidad de la democracia del CIS de 2025, un 88,7% de la población manifestaba que los medios favorecen ciertos intereses políticos y económicos, y un 80,7% afirma que los medios hacen eco de mentiras e información falsa. Esta encuesta también analiza la confianza en las instituciones, de las cuales solo las Fuerzas Armadas reciben un aprobado de 6,80 (en una escala del 1 al 10). Los tribunales de justicia (4,76), Tribunal Constitucional (4,27), gobiernos autonómicos (4,7), gobierno central (3,67), sindicatos (3,59), partidos políticos (2,96), medios (4,1) y organizaciones empresariales (4,24), todos suspenden.
La encuesta del CIS sobre audiencias de medios de comunicación social de este año muestra que un 57,2% de la población confía en las noticias de la radio, un porcentaje que baja al 51,7% cuando se trata de las de la televisión, 42,3% en las de los diarios y un 17,1% en las de las redes sociales.
“Framing”, una técnica engañosa que funciona en TikTok
Esta técnica de presentar los hechos de manera sesgada que utiliza Quiles se llama “framing”: se selecciona la información de manera deliberada y se enmarca para construir un significado específico y una narrativa polarizadora. La información no tiene que ser necesariamente falsa, pero se presenta de manera tan tendenciosa que puede resultar engañosa. En una entrevista a The Objective, Vito Quiles admitió que su estilo no es “ejercer el periodismo al pie de la letra” y que está “reivindicando una batalla cultural, una guerra más ideológica, más mediática”.
Alcanzando millones de visualizaciones en TikTok, Quiles edita los vídeos con cortes rápidos, texto superpuesto y títulos de clickbait para captar la atención y aumentar la viralidad. Utiliza frases como “esto ha pasado” o “y pasa esto”, con un uso recurrente de la urgencia y las exclamaciones, y a menudo referencias a situaciones violentas que buscan la sorpresa y la intriga; otras son de burla o irónicas hacia el político.
Los vídeos de opinión suelen tener un tono informal y cercano, para reforzar la conexión con los usuarios. También practica el periodismo de selfie, donde la figura del periodista adquiere relevancia dentro de la imagen y personifica el mensaje, construyendo confianza con la audiencia.









Importar el modelo de Charlie Kirk a las universidades de España
“Después del asesinato de Charlie Kirk a manos de la izquierda, tiene más sentido que nunca abanderar la libertad donde más amenazada está”, proclamaba el influencer al anunciar su tour España Combativa (la afiliación política del asesino no está confirmada). Quiles no explicaba en qué consistirían los actos, pero por alusiones, la gira se inspira en una serie de actos que protagonizó Kirk en 2024 en varias universidades de Estados Unidos.
Charlie Kirk era una de las personas más conocidas del movimiento MAGA (Make America Great Again), creador de un pódcast diario de tres horas que un estudio de Brookings Institution de 2023 identificó como el segundo que más informaciones falsas propagaba en el país. Kirk fue asesinado el pasado 10 de septiembre durante un macroevento en una universidad de Utah, la primera parada del The American Comeback Tour (“El retorno americano”) que debía llevarlo a 12 universidades más. Era la segunda gira universitaria que hacía Kirk, después del tour You’re Being Brainwashed (“Te están lavando el cerebro”) durante el cual visitó 25 universidades el mes antes de las elecciones presidenciales de 2024.
Diferentes analistas han descrito a Kirk como un pionero en la estrategia política de “convertir las facultades y estudiantes que no compartían su ideología en enemigos a los que se debe derrotar”, explica Isaac Kamola, profesor del Trinity College, a The Guardian. Una estrategia que funcionó muy bien como herramienta propagandística y que ganó terreno entre los votantes universitarios republicanos, que históricamente han sido un bastión del Partido Demócrata.
Kirk se hizo famoso por sus debates “Prove me wrong” (“Demuéstrame que me equivoco”) con estudiantes universitarios, algunos de los cuales se pueden consultar completos. En redes sociales, sin embargo, de actos que duraban alrededor de dos horas, él extraía unos 10 clips de media, habitualmente de no más de 2 minutos, donde de una u otra manera siempre ganaba él la discusión.
La narrativa de la persecución, censura y manipulación
Quiles ha sido “premiado” por la asociación ultracatólica y ultraconservadora Hazte Oír por “sus preguntas incisivas en el Congreso y por resistir los intentos de censura por parte del actual Gobierno”. “Es incomprensible que en una universidad pública […] lo que se permite hoy es la censura, la cancelación y la cultura contra la gente que piensa diferente”, denunciaba Quiles este 16 de octubre desde el parking de la UAB, tras enfrentarse a representantes de la universidad que le pidieron que se marchara porque no tenía autorización para celebrar su acto.
Quiles y sus seguidores lo tildaron de falta de libertad de expresión, aunque la universidad ha explicado a Verificat que no solicitaron el permiso necesario para celebrar un evento ajeno a la actividad universitaria.
El grupo estudiantil S’ha Acabat había solicitado un aula en la universidad para realizar una “charla”, pero, según asegura el departamento de prensa del centro educativo a Verificat, “se les dijo que no por una cuestión de disponibilidad de espacios” en la fecha y hora propuestas. Añaden que “ni Vito Quiles en persona, ni ninguna entidad en su nombre han solicitado ningún permiso para organizar una actividad con su presencia en nuestra universidad”.
Tras el caso de la UAB, varias universidades han anunciado que tampoco han recibido solicitudes de autorización para los próximos actos de la gira y que, en caso de recibirlas, no aprobarán un acto que provoque disturbios. La Universidad de Valencia, la de Alicante y la de Granada niegan haber recibido peticiones, y la de Málaga y la Pablo de Olavide de Sevilla han confirmado que no lo autorizarán porque no tiene contenido educativo y busca alterar el orden y la convivencia.
Rectificación:
En una versión anterior del artículo, se incluía erróneamente a The Objective como uno de los medios con los que colabora Vito Quiles.
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