Política, Transparència

Las “mochilas de la Diputació” supusieron alrededor de 1,7 millones en pagos a personal entre 2000 y 2011

Los complementos salariales conocidos como las "mochilas" que la Diputació de Barcelona concedió de manera irregular a 113 personas que trabajaban a su servicio entre los años 2000 y 2011 costaron, según los cálculos basados en los datos a los cuales ha tenido acceso Verificat mediante la ley de transparencia, alrededor de 1,7 millones de euros al erario público. 

El caso de las "mochilas de la Diputació" fue muy polémico entre 2011 y 2012, coincidiendo con el cambio de color político de la Diputació de Barcelona, después de que CiU ganara en número de diputados provinciales al PSC (que llevaba 32 años en el poder) y convirtiera en presidente a Salvador Esteve gracias a un pacto con el PP.

Las "mochilas" eran complementos salariales dirigidos al personal cesado o removido de su cargo y reasignado a posiciones con sueldos inferiores dentro de esta misma institución y fueron suspendidas en 2011 y anuladas un año después dado que no habían sido aprobadas por el Pleno, que era el órgano competente. Así, en vez de ser sometidos a votación se aprobaron a través de tres decretos dictados (por diferentes presidentes socialistas de la Diputació) en 20002004 y 2008 , tal como resolvió la Comisión Jurídica Asesora de la Generalitat de Catalunya en febrero de 2012 a petición del gobierno de Esteve. "La garantía retributiva como la de los decretos objeto de estudio va más allá de la determinación de unas retribuciones complementarias ya existentes y se tiene que entender que corresponde al Pleno", decía el informe.

Denuncia archivada

La polémica alimentó muchas especulaciones y el extinto partido Solidaritat Catalana per la Independència (SI) denunció por estos hechos los expresidentes socialistas de la Diputación de Barcelona Manuel Royes, José Montilla, Celestino Corbacho i Antoni Fogué. Los acusaba de prevaricación y malversación de caudales públicos. La fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya archivó el caso porque no encontró indicios de estos delitos.

Las sospechas sobre el uso discrecional y partidista de este mecanismo nunca han sido probadas. El mismo Alfonso López Tena, exmiembro de SÍ y uno de los denunciantes ante la Fiscalía, aseguró a Verificat que nunca había tenido acceso al listado de los beneficiados. Por su parte, Salvador Esteve, el presidente de la Diputación de Barcelona que suspendió los sobresueldos se amparó en la ley de secretos oficiales para negar a SI el acceso a la documentación, según declaró en una entrevista en Catalunya Ràdio. Años después, Verificat ha accedido por primera vez a los detalles de los pagos.

"No eran cargos de confianza"

Algunos medios de comunicación aseguraron entonces que "los beneficiarios eran todos altos cargos" y que "los pluses no se aplicaban a todos por igual". En la relación de las 113 personas que recibieron estos complementos salariales revelada por la Diputación de Barcelona a Verificat por primera vez, solo figuran nueve altos cargos: los tres directivos Enric Llarch Poyo, Silvia Martinez Palou y Montserrat Poblet Sales y seis jefes de oficina. Estos últimos, que fueron cesados entre 2003 y 2011, son: Montserrat Roig Quilis, Maria Ángeles Palacio Pastor, M. JE Martínez de Moretin Lopez, Manuel Vallve Gavarron, Miguel Angel Murillo Diaz y Octavio De la Varga Mas. 

El resto de los 104 cargos que percibieron las compensaciones (muchos de los cuales aparecen anonimizados con un código de referencia para preservar el derecho a la protección de sus datos), tenían cargos de categoría inferior como por ejemplo jefas de sección, de subsección o de unidad y también había varias secretarías de directivos y de los mismos altos cargos. La Diputación de Barcelona no especifica en sus datos el periodo durante el cual las personas beneficiadas permanecieron trabajando a su servicio, pero asegura que la inmensa mayoría siguieron en la corporación y que, por lo tanto, cobraron durante todo el periodo en que los decretos que los afectaban estuvieron vigentes.

Llarch, economista de formación, ejerció como alto directivo durante nueve años hasta su cese en el área de Promoción Económica y Ocupación de la Diputación de Barcelona. En abril de 2006, Llarch fue cesado y en mayo se convirtió en asesor del republicano Josep Huguet al frente de la consellería de Comercio, Turismo y Consumo de la Generalitat de Catalunya, según explica él mismo en su currículum disponible en internet. En septiembre de 2011, volvió a la Diputació de Barcelona como asesor de la misma área donde había trabajado anteriormente, tarea que desarrolló durante dos años y que retomó en 2014. Por su parte, la también alta directiva Silvia Martínez Palou es arquitecta en la Diputación de Barcelona desde hace más de 23 años y Montserrat Poblet Sales ejerció como jefa de personal de la institución y fue miembro del consejo de administración de Prohalsa, una sociedad pública que fue disuelta en 2001 por sus deudas

Las personas involucradas "eran fundamentalmente cargos de libre designación, funcionarios que habían accedido por concurso de méritos y no cargos de confianza", explica Arnau Funes, que fue diputado de la Diputació de Barcelona entre 2007 y 2019 por el grupo de IC-V-EuiA. Eran, considera Funes, "unas compensaciones que tenían como objetivo la paz social dentro de la institución" porque cuando había cambios de legislatura, muchos de estos cargos intermedios eran sustituidos y perdían parte de su salario.

Los tres decretos

Las "mochilas" de la Diputació de Barcelona se abonaron entre 2000 y 2011 a través de tres decretos dictados por diferentes presidentes de la Diputación de Barcelona. El primero se aprobó en junio de 2000 y disponía que "el personal funcionario y laboral al servicio de la Diputació removido o cesado de su puesto de trabajo [...] tendrá derecho a la percepción de un complemento personal por importe mensual, a razón de 14 mensualidades, equivaliendo a la diferencia entre las retribuciones totales brutas que percibía y las nuevas retribuciones asignadas". Este complemento se cobraba los cuatro años siguientes al cese: el primer año se cobraba íntegramente, el segundo en un 75%, el tercero en un 50% y el último por un valor del 25%

El 20 de abril de 2004 se aprobó otro decreto en sustitución del primero que introdujo algunos cambios como, por ejemplo, una ampliación del periodo de percepción del complemento, que se fijó en diez años, con una pérdida anual de un 10% a partir del segundo año. El tercer decreto, de febrero de 2008, fue una modificación del segundo y no introdujo cambios sustanciales en cuanto al importe y el mecanismo de pago. Las "mochilas" se dejaron de pagar en julio de 2011, de acuerdo con Salvador Esteve, el entonces nuevo presidente de la corporación por la vía de otro decreto, el 7414/2011, que suspendió los pagos.

Metodología

El cálculo sobre el importe total que la Diputació de Barcelona abonó en concepto de las llamadas "mochilas" es una aproximación basada en las cifras facilitadas a Verificat por esta corporación en respuesta a una solicitud de información amparada en la ley de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno. En respuesta, la Diputació de Barcelona remitió un listado con 42 nombres y 71 personas anonimizadas y referenciadas con un código, la categoría del puesto de trabajo anterior y posterior al cambio, la fecha de su cese o remoción, la cantidad que supuso el primer pago del complemento y los tres decretos que lo reglamentaban y donde se detallaba su fecha de entrada en vigor y el mecanismo de pago.

La estimación total es la suma de las percepciones que, según los documentos, recibieron los trabajadores en caso de continuar en su lugar de trabajo entre 2000 y 2011, teniendo en cuenta la rebaja anual prevista en los decretos.

En el recuento solo se incluyen los años y meses enteros de los pagos (no los días) y se establece como punto de partida la fecha del cese.

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